La Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador, creada por los acuerdos de paz para sustituir a tres cuerpos de seguridad militarizados, se encuentra ahora en el banquillo de los acusados con agentes involucrados en actos de delincuencia, según diversas fuentes.
La influyente Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), dirigida por jesuitas, advirtió este sábado que algunos policías "tienen aterrorizada a la población, y han desprestigiado la institución", por lo que apoyó una depuración del organismo.
"En la policía hay delincuentes y crimen organizado. El clamor que exige una depuración drástica e inmediata ha puesto al gobierno de (Francisco) Flores a la defensiva", estimó la UCA, en una nota editorial titulada "El fracaso policial", publicada este sábado en su semanario Realidad Nacional.
La PNC, que comenzó su despliegue el 13 de marzo de 1993 sustituyendo a tres cuerpos de seguridad acusados de violaciones a los derechos humanos, fue esta semana blanco de críticas por las constantes detenciones de agentes que comenten delitos.
El último caso de violencia en que se vio involucrada la PNC ocurrió ayer viernes, cuando el agente Luis Alonso Navarrete, presuntamente drogado, mató a cinco efectivos militares y a dos civiles, e hirió a otras tres personas, en el poblado de Pasaquina, 203 km al este de San Salvador.
Tras el fin de la sangrienta guerra civil en 1992, la PNC se creó con un 60% de civiles, un en proporciones iguales de un 20% ex policías y ex guerrilleros del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
En su balance anual, el Ministerio de Seguridad consignó que, de junio de 1999 a mayo pasado, se realizaron en la PNC 118 destituciones, 221 suspensiones del cargo sin goce de sueldo y 23 sanciones, por diferentes faltas.
"Nosotros estamos enfrascados en tratar de aligerar el procedimiento disciplinario a los policías malos", declaró, por su parte, el inspector general de la PNC, el abogado Romeo Melara.
El director de la PNC, Mauricio Sandoval, lamentó que "la destitución de un mal policía dure entre ocho y diez meses", por lo que urgió una reforma al reglamento interno del cuerpo, que dispone de 17.700 agentes.
"Es cierto que los policías delincuentes o los delincuentes vestidos de policías son unos cuantos", pero han provocado que "la población pierda la poca confianza que tenía la policía -hasta el extremo que algunos se atreven a hacer llamados abiertos a la desobediencia civil-", sotiene la UCA.
Para el diputado del Partido de Conciliación Nacional (PCN, derecha), el coronel (r) Antonio Almendáriz, "es urgente una reingeniería en la PNC.Si es posible volver a crearla, que se haga".
Para el diputado Manuel Melgar, del FMLN y quien preside la comisión de Seguridad Pública del Congreso, la masacre del viernes puso "en evidencia que Bienestar Policial -dependencia del cuerpo- no está prestando atención sicológica a los agentes".
El jueves, en su informe anual presentado al congreso, el presidente Flores aceptó que el problema "más acuciante" para la familia salvadoreña es "la inseguridad", agravada por "la profunda incertidumbre que causa ver agentes de la PNC involucrados en actos delictivos", incluidos, presuntamente, secuestros.
Flores anunció la creación de una "comisión depuradora", que presentará reformas a la ley de carrera policial y ley orgánica de la PNC, para que "ningún agente cuente con el manto protector que hoy le brindan los vacíos legales".
Según organismos no gubernamentales, en El Salvador ocurre un promedio diario de una veintena de muertes en actos de delincuencia.