El abogado de uno de los tíos abuelos de Elián González denunció ayer que la defensa del padre del niño -el ex abogado del presidente Bill Clinton- lo presiona para que deje el caso, alegando que su éxito le podría costar la Casa Blanca al vicepresidente Al Gore.
Jeffrey Leving, abogado de derecho familiar experto en los derechos del padre contratado por Manuel González, acusó a Gregory Craig -allegado del mandatario estadounidense y uno de sus abogados durante el caso Lewinsky- de presionarlo por razones netamente políticas.
Las alegaciones de Leving sugieren la posibilidad de que aunque el gobierno estadounidense se pronunció en enero oficialmente a favor de que el niño regrese a Cuba, posiblemente no le importe a algunos estrategas demócratas que Elián se quede en Miami hasta después de las elecciones del 7 de noviembre.