EL OBJETIVO principal de las Políticas Públicas es de mejorar la calidad de vida de todos los conciudadanos y crear una igualdad de oportunidades real de tal suerte que cada uno de nosotros pueda gozar de sus libertades al grado que permita la autorrealización individual y colectiva.
En la Patria Nueva, una sociedad de confianza, las políticas económicas requieren las libertades económicas - mercado competitivo y transparente que genere un crecimiento económico autosostenido y el desarrollo socioeconómico a largo plazo. El instrumento idóneo y central es una economía competitiva. Primero, es menester definir qué es una economía de mercado. La mejor definición me parece la de Robert Reich en su libro The Work of Nations:
La idea de un "libre mercado", aparte de las leyes y decisiones políticas que lo crean, es pura fantasía de cualquier modo. El mercado no fue creado por Dios en uno de los 6 primeros días (al menos, no directamente) ni es mantenido por designio divino. Es un andamiaje, la suma de cambios de una serie de juicios sobre los derechos individuales y responsabilidades. ¿Qué es mío? ¿Qué es tuyo? ¿Qué es nuestro?... ¿Cómo definimos y tratamos con acciones que amenazan éstos límites -robo, fuerza, extorsión o negligencia? ¿Qué negociaríamos y qué no? (¿Drogas? ¿Sexo? ¿Votos? ¿Bebés?)... Cómo haríamos cumplir éstas decisiones y qué penas aplicaríamos a las transgresiones? En cómo una nación formula y acumula respuestas a éstas interrogantes, crea su versión del mercado... Las respuestas a este tipo de interrogantes no se encuentran solamente en la lógica y el análisis... Las respuestas dependen de los valores que una sociedad profesa, el peso que le ocupen la solidaridad, prosperidad, tradición, piedad y demás... Las diferentes naciones, en diferentes épocas las han respondido de diferentes modos... En las naciones modernas, el gobierno es la principal agencia por la cual, la sociedad delibera, define y hace cumplir las normas que organizan el mercado."
Ahora procedamos a analizar la coyuntura y luego hacia dónde vamos.
Estamos en el peor punto posible, a medio palo, ni chicha ni limonada como consecuencia de la incoherencia de las políticas de la administración Moscoso. Luego de las primeras acciones para crear un mercado competitivo en el quinquenio 1994-1999, el gobierno arnulfista a pesar de anunciar reiteradamente que su orientación propugnaba por el incremento de las exportaciones de bienes se ejecutaron políticas proteccionistas porque "la administración Balladares había desamparado el agro." Es muy interesante notar que el crecimiento del sector en 1994-1999 fue de 11.6 por ciento en comparación con una caída de 4.7 por ciento en el cuatrenio 1999-2003. Más notable aún fue el crecimiento del subsector reconvertido hacia la exportación que creció 14.8% en comparación con la caída de 7.5% para el segmento tradicional. Huelgan las palabras. Eso se debe a los siguientes factores:
i) El gobierno Moscoso diseñó políticas económicas basadas en su concepción de la doctrina arnulfista de la sociedad de la suspicacia con todas sus fallas desde el cooperativismo pasando por el clientelismo agudo hasta llegar a la corrupción escandalosa. El uso de las partidas discrecionales para adquirir atuendos lujosos, como ella ha dicho públicamente, fiel reflejo de esta concepción que el erario público es parte del botín del gobernante de turno y sus seguidores.
ii) El proteccionismo sobre todo para sí y los suyos fue ampliamente premiado: los miembros del Pacto de los Piratas ah, disculpe de las Piñatas, medraron en todas las formas posibles.
iii) Las privatizaciones son rechazadas por la sociedad porque la ejecución bajo el mando de ellos empezó a desmoronarse por el intento de castrar y politizar el Ente Regulador y la CLICAC. Como ejemplos fehacientes están:
(a) El sector energético se destaca por el no establecimiento de políticas energéticas y la administración super deficiente del mercado de energía eléctrica. El sistema de tarifas castiga el bolsillo de los consumidores por no contar con un mercado transparente y competitivo y nos obliga a seguir utilizando por el momento un sistema de precios negociados, viciado por el potencial de colusión entre los generadores y distribuidores. Este sistema de precios tiende a ser del tipo "cost - plus", que incentiva a subir los precios, llegando a niveles bastante superiores a los de equilibrio en un mercado competitivo. Ni se diga de los derivados del combustible, por eso CANATRA quiere ser distribuidor.
(b) Las cuatro empresas harineras fijaban precios, se repartían mercado y se establecían cuotas o límites de producción contando con una bolsa de compensación entre ellos para repartir la renta económica, sobre ganancia; este caso fue demandado ante la justicia por la CLICAC en diciembre de 1997 y fue condenado por la práctica monopolística mas no así a resarcir el daño millonario comprobado y solicitado con la interpretación inaudita a todas luces para mí alegándose que el Estado no podría representar a los afectados, es decir: a todos los panameños y el Tribunal mantuvo el fallo.
iv) El sector transporte es ejemplarizante del Corporativismo y muestra signos de degeneración crónica de ineficiencia y luchas intestinas que merman sensiblemente la productividad. La última huelga de los transportistas de los pasajeros de cruceros es el colmo. Después de tanto esfuerzo del país para penetrar y capturar ese mercado la dirigencia sindical colonense, a pesar que no tiene la capacidad instalada pretende tener un fuero a manera de señor feudal, con derecho al monopolio en el transporte de turistas. Es más, la extracción de renta por falta de un mercado competitivo puede acabar lentamente con el promisorio bebe en su cuna.
Por lo expuesto se entiende por qué solamente un 55% de nuestra gente cree en la economía del mercado. Por supuesto, tienen toda la razón, porque su experiencia les indica que el mercado no funciona; lo que no entienden es: que no vivimos un mercado competitivo.
Un mercado competitivo en una economía de reducido tamaño como la nuestra solamente puede lograrse reduciendo las barreras a la importación de los bienes y servicios que compiten con la producción nacional porque sino, las economías de escala y la poca amplitud de la demanda efectiva local generará monopolios y oligopolios. La peor consecuencia es que habrá y hay una incapacidad instalada en el país, supuestamente a crear la competencia interna, que introduce distorsiones mayores por la deficiencia de la subutilización de dicha capacidad con precios mayores aún: el Cooperativismo de la sociedad de la suspicacia.
Para lograr el crecimiento económico integral y sostenible que requiere nuestro país de un 6% anual, no podemos depender exclusivamente del sector interno ya que es imprescindible un vigoroso sector externo.
Para el logro de un país competitivo y competente, capaz de enfrentar y penetrar cualquier mercado es necesario aumentar la tasa de productividad de la mano de obra, desde la gerencia hasta el aseo, tal como se planteó anteriormente. La transformación social hacia la sociedad de confianza tiene como condición sine-qua-non la eliminación del proteccionismo, acompañado con las debidas políticas de administrar la transición.
Esto es así porque en términos de eficiencia económica el proteccionismo es fatal como lo muestra claramente el teorema de A. P. Lerner, de 1936. En su "La Simetría entre Impuestos a la Importación y Exportación", muestra claramente que el proteccionismo es una carga que penaliza la oferta exportable; como dijo la compañera Joan Robinson en sus clases doctorales en la London School of Economics, la protección arancelaria es tan lógica, para igualar la desventaja frente al vecino, como llenar tu limpio puerto con rocas porque el suyo es rocoso.
Dentro de un pacto con los potenciales y los actuales exportadores, el Estado ofrecerá distintas políticas que le aporte lo necesario para que sean exitosos sin recurrir al subsidio permanente como los CATS actuales:
i. La modernización del Estado para reorientar la organización gubernamental diseñada para facilitar la importación transformándolo no solamente en un ente más transparente y eficiente sino garantizando el servicio mejorado para la exportación.
ii. Por supuesto, el ataque frontal a la tramitología es de rigor.
iii. El MICI y el MIDA, actores gubernamentales principales, con el decidido apoyo del MIREX abaratarían el costo de la exploración y consecución de mercados en los diversos ámbitos posibles, por ejemplo: el precio y calidad, países susceptibles a nuestra oferta existente potencial; y quizás la actividad más importante de ofrecer bienes y servicios demandados y sus características susceptibles a ser incluidos en nuestro portafolio de exportaciones.
iv. SENACYT ofrecerá el servicio de directorio de centros de investigación tecnológico adecuada para la adopción y adaptación y coadyuvará en la adopción a los agentes interesados.
v. El apoyo decidido de las iniciativas privadas en múltiples ámbitos posibles sin recurrir al asistencialismo de la capacitación gerencial para aprovechar los apuntes anteriores para lograr el máximo potencial del esfuerzo de todos, gobernados y gobernantes.
Los incentivos financieros serían reorientados desde el famoso subsidio de los CATS hasta los instrumentos financieros puntuales como aportes de capital de riesgo en combinación con el demandante en acciones preferidas, seguros de exportación, donaciones de una sola vez al capital de riesgo junto con el empresario emprendedor, etc.
No hay duda que habrían actividades económicas no rentables sin subsidios que no son autosostenibles, o sea, que en un plazo razonable y ni siquiera a largo plazo pueden lograr una rentabilidad a precios internacionales que tendrán que ser eliminados y sustituidos con otras y hasta nuevas para el país. A este grupo de personas el Estado proporcionará el apoyo requerido para la transición; no hacerlo sería una condena generacional a los involucrados.
Es menester no confundir sobre todo a los campesinos de subsistencia cuya participación en el mercado local es muy tenue que requiere políticas que ataquen directamente la pobreza rural.
Políticas públicas
Para el logro de un país competitivo y competente, capaz de enfrentar y penetrar cualquier mercado, es necesario aumentar la tasa de productividad de la mano de obra, desde la gerencia hasta el aseo, tal como se planteó anteriormente. La transformación social hacia la sociedad de confianza tiene como condición sine-qua-non la eliminación del proteccionismo, acompañado con las debidas políticas de administrar la transición.