El fútbol de Bolivia está indignado con el árbitro venezolano Juan Soto por su decisión tras la "criminal" entrada que provocó la lesión del volante paraguayo de Oriente Petrolero, Francisco Argüello.
Más de la derrota 2-0 y la eliminación que sufrió el equipo en la vuelta de la Copa Sudamericana que jugó el martes frente a Deportes Tolima en Colombia, fue la actuación del juez la que enfureció a la prensa, a expertos y a ex jugadores, tras conocerse la rotura interna de tibia y peroné del jugador.
"Lo del árbitro fue vergonzoso, debió ser expulsado", se lamentó el diario El Deber de Santa Cruz.