El piloto alemán Sebastian Vettel, cuatro veces campeón de la Fórmula Uno, se salvó de que se le impusieran medidas disciplinarias, tras un arrebato cargado de palabras malsonantes en el Gran Premio de México.
El organismo que rige la F1 dijo ayer en un comunicado que la "disculpa sincera" de Vettel ha evitado que se le refiriera a una audiencia del tribunal de la FIA.
Casi al final de la carrera del domingo, el piloto de Ferrari dijo groserías dirigidas al piloto adolescente de Red Bull, Max Verstappen, y al director de la carrera de la FIA, Charlie Whiting.
"Debido a su disculpa sincera y a su firme compromiso, el presidente de la FIA ha decidido, de manera excepcional, no tomar medidas disciplinarias contra Vettel", dijo el FIA.