El descalabro de la Sub-17 el pasado lunes en el Proyecto Gol de Penonomé fue cereza en el pastel de una serie de malas decisiones que han llevado al fútbol panameño a caer en un abismo del que no vemos como levantarnos en corto tiempo.
Siempre, después de una mala actuación corresponde buscar culpables. Es como el chico que fracasa en la escuela y el padre no sabe si se debe al profesor, al entorno familiar o al propio estudiante.
En este nuevo traspié del fútbol panameño, no se puede señalar a más nadie que a Ariel Alvarado, presidente de la Federación Panameña de Fútbol, y de allí para abajo, a todos los que tuvieron injerencia en el resultado final: la eliminación.
A continuación, enumeramos las que para nosotros han sido las cinco razones por las que el equipo Sub-17 fracasó en su intento por clasificar a su primer mundial.
1. El cuerpo técnico. Se apostó primero por la dupla paraguaya Cristóbal Maldonado-Félix Moreno, quienes al final terminaron declinando en favor de Paolo Ostinelli. Al final se demostró que fue una decisión equivocada nombrar un cuerpo técnico de extranjeros en categorías menores; pocas enseñanzas y ninguna alegría para este fútbol panameño.
2. La escogencia de los jugadores. Tras la eliminación del Sub-17, han surgido ciertos comentarios en torno a la escogencia de la selección. Hay quienes dicen y varios medios radiales lo han mencionado, que a Italia se llevaron jugadores que eran hijos de dirigentes, quedando fuera chicos que tenían un nivel superior y estaban en el proceso que había iniciado el paraguayo Maldonado.
3. La gira por Italia. Resulta hasta sospechosa esa gira por Italia; no es posible que un equipo cambie tanto de la noche a la mañana y que allá anote goles y acá fracase. Vivimos engañados por los resultados y en Panamá nos estrellamos con la cruda realidad. Me pregunto: ¿Contra quién jugábamos en Italia?
4. El calendario del Triangular. La lógica indicaba que debimos empezar con Belice y rematar con Honduras, sin embargo, nuestros grandes dirigentes hicieron todo al revés, propiciando una presión extra desde el inicio para nuestros seleccionados, ya que nos tocaba jugar el primer juego ante Honduras como si se tratara de una final.
5. La parte sicológica: Los jugadores evidenciaron una debilidad mental que no les permitió llegar más lejos. Frente a Guatemala, en el último partido, llegaban hasta tres cuartos de cancha y no remataban. De igual manera, les faltó más personalidad para imponer las condiciones del partido cuando estaban de local.
En fin, se trata de una serie de factores que hoy nos deben poner a reflexionar y a pensar seriamente en tomar correctivos para mejorar.
Ha sido la peor actuación de nuestro fútbol en años y nos duele, nos duele como sé que les duele a todos los que están metidos en el fútbol y quieren ver a nuestras selecciones en los primeros planos de la CONCACAF. Urgen correctivos para el fútbol panameño.