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Por qué no al no


En las cercanías de una decisión tan importante para el futuro nacional es bueno apuntar algunas de las consecuencias de un NO irreflexivo y desastroso, como las siguientes:
  1. NO aprovecharíamos la cuantiosa inversión y trabajos de los estudios y la explicación de la propuesta al país, además de desperdiciar los millones gastados en el referendo;

  2. NO avanzaría, se encarecería y aumentarían los riesgos de un proyecto necesario para que el Canal rinda mayores beneficios al país durante el Siglo XIX, debido a la inútil pérdida de tiempo que significaría un NO;

  3. NO se podrían aumentar los peajes del Canal a las navieras, pues NO se les estaría garantizando un servicio moderno y eficiente;

  4. NO se podrán incrementar los aportes al Tesoro Nacional (lucro cesante), necesarios para un financiamiento sustancial de cualquier plan de desarrollo NO importa lo consensuado, abarcador y justo que sea;

  5. NO se efectuarán las inversiones, extranjeras y locales, conexas al proyecto, que dependen y están a la espera de su aprobación;

  6. NO se crearían nuevas y mejores plazas de empleo, tanto directas como indirectas, para trabajadores panameños;

  7. NO se desarrollarían las micros, pequeñas y medianas empresas que el proyecto demandará con su actividad económica;

  8. NO podríamos atender la creciente demanda de los clientes del Canal, y NO evitaríamos dejarle el campo libre a los competidores actuales y potenciales de la vía Panameña, como son: Estados Unidos, el Canal de Suez, Méjico, Nicaragua, etc.;

  9. NO aumentarían las posibilidades de más y mejores empleos hacia el futuro como plantea la propuesta del tercer juegos de esclusas y, finalmente

  10. NO dejaremos de lamentarnos por haber tomado una decisión equivocada, regresiva y desatinada que traicionaría el legado de quienes lucharon por recuperar nuestra Soberanía sobre el Canal.


Quinto, el tiempo para completar la obra son siete años, o sea que ni este grupo gobernante, ni el que le sigue la estarían inaugurando. ¿Por tanto, a que viene esa siembra de suspicacia y sospecha en una acción tan necesaria como es la ampliación del canal?
Personalmente creo que la ACP es una de las instituciones más serias y con mejor prestigio internacional que tiene el país. Esto no es casual ni es obra del administrador solo. Es el producto del trabajo en equipo de personal bien adiestrado, bien pagado, que cree en lo que hace y nos debe hacer sentir orgullosos. No entiendo el propósito de algunos opositores de cuestionar, nacional e internacionalmente, la credibilidad de una institución tan importante. No entiendo, ¿que ganancia secundaria hay detrás de esa campaña de desprestigio, inmerecida por cierto, de los detractores de la obra? Será que como no son parte de la ACP y ojalá que con esos planteamientos lleno de rencor y dudas, jamás lo sean, tienen que denigrar e insultar a falta de mejores recursos para sustentar su oposición.
Desde que comenzaron las negociaciones de los Tratados Torrijos - Carter hasta su firma y aún después de aprobados los tratados en el plesbicito, siempre hubo y no es casual que son los mismos, quienes no solo se opusieran a este paso, en el cual se creía que había un consenso, sino que hicieron toda clase de predicciones que nos condenaban a ser incapaces de manejar nuestro canal.
En aquel momento el país aplastó con su voto sus voces agoreras, el tiempo les probó que estaban equivocados, que SI PODEMOS ser dueños de nuestro propio destino y de tomar las mejores decisiones para nuestro país, nuestros hijos y nuestros nietos. El 22 de octubre, estoy segura, porque confío en el buen sentido de los panameños/as, volveremos a votar SI, por el progreso, por las oportunidades y por la defensa de nuestro muy bien recuperado canal.
A los que aún no se deciden les invito a sumarse al voto SI, considerando que no se han presentado otras opciones con el rigor científico de la de ACP. No he visto, leído o escuchado ninguna PROPUESTA, solamente una catarsis sobre problemas políticos, comunales o personales que no vienen al caso.
Los que votaron SI y los que se opusieron en 1977 igualmente recibieron el canal el 31 de diciembre de 1999. Los beneficios del canal SI se ven y si no lo creemos solo comparemos con el resto de la región y veremos un Panamá pujante, en pleno desarrollo y contando con la admiración de sus vecinos y de todos los que llegan a nuestro país. En el 2006 decidiremos un paso muy importante de nuestra vida nacional y se repetirá la misma historia, saldrá triunfante la mejor opción, la del voto SI.


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250330
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América