Una promesa se hace para cumplirse y eso es exactamente lo que Armando Enrique Polo tiene en mente cada vez que se levanta y sale de su casa a hacer lo que más le gusta: jugar fútbol.
Gladys de Meza, madre de Armando, recuerda que cuando su hijo era pequeño le prometió regalarle una casa cuando fuera un jugador famoso y mantiene vivas las ilusiones de ver a su hijo convertido en todo un profesional en las canchas; lo apoya incondicionalmente y es su “fan” número uno.
Destacado.Cuenta Armando que sus inicios en el fútbol datan de cuando tenía apenas tres años de edad.
“En aquella época mi abuelo, Armando Aguilar, quien jugara en Plaza Amador antes de que existiera ANAPROF, me levantaba todos los días a las seis de la mañana a entrenar”, rememora el campeón goleador del Apertura 2009 de la LPF, el año pasado.
Gracias a esos días de madrugar es que ahora este humilde joven está a las puertas de jugar en el fútbol del primer mundo, en el que el Gimnástic de Tarragona le brindará la oportunidad de mostrarse en el Viejo Continente.
Polo viajará a España en los próximos días para conocer las interioridades del club de segunda división y, de paso, realizar todos los trámites pertinentes a su permiso de trabajo y demás pormenores que le permitan jugar y vivir en España.
Goleador.Armando Polo, quien pertenece al Chepo FC, equipo con el que jugó en las divisiones inferiores, y que está a préstamo con el Sporting San Miguelito, con el que debutó en la categoría profesional panameña, es un goleador nato. Ha sido máximo artillero en todas las categorías del fútbol nacional, así como a nivel colegial tanto en Panamá como en el extranjero.
Una de sus mayores alegrías y uno de los momentos que atesora es cuando el equipo de su escuela, el Gastón Faraudo P., se coronó campeón de la copa Coca Cola en Colombia, siendo él el campeón anotador.
Ese título le valió a él y a sus compañeros viajar al Mundial de Alemania 2006, al que llevaron las banderas de Irán y Portugal en el encuentro que ambos sostuvieron el 17 de junio de dicho año.
Consejo materno.En la sala de su residencia en Boca La Caja, Gladys observa a su hijo y al preguntarle sobre qué consejo le daría a él ahora que está a punto de dar este importante paso, nos dice: “Solo le pido que mantenga los pies sobre la tierra, que nunca olvide sus orígenes y que no descuide su principal objetivo que es triunfar en el mejor fútbol del mundo”.