El Barcelona de Pep Guardiola intentará hoy (estadio Luis II) seguir engordando su currículo continental con un nueva supercopa europea -la cuarta en la historia del club- a costa del Porto, que llega a Mónaco con el propósito de dar la sorpresa y reencontrarse con el triunfo en esta competición, 24 años después.
Sería el duodécimo título en tres años de la era Guardiola, el cuarto en Europa, tras las Champions de Roma y Londres y la Supercopa de hace dos temporadas en el principado monegasco, y el quinto internacional con el Mundial de Clubes de Abu Dhabi.
El conjunto azulgrana llega a la cita acuciado por las bajas en defensa -Piqué, Puyol y Maxwell están lesionados- pero en un buen momento anímico, tras vencer al Real Madrid en la Supercopa de España.
La presencia de Mascherano en defensa confirma a Sergio Busquets como escudero de Xavi e Iniesta en la medular, mientras que arriba estarán Messi, Villa y Pedro, quien regresa dos temporadas después y como jugador consagrado al escenario en el que se dio a conocer al marcar el tanto de la victoria en la última Supercopa de Europa que el Barça disputó ante el Shakhtar Donetsk.
El Porto, por su parte, llega a su primera gran cita de la temporada sin los goles del ariete colombiano Radamel Falcao ni la estrategia del entrenador André Villas-Boas, pero confía en la pegada del brasileño Hulk y en la consistencia de su centro campo para sorprender al Barcelona.
Las salidas de Falcao, al Atlético de Madrid , y la de Villas-Boas, al Chelsea, amenazan con debilitar la robustez del conjunto luso, que el curso pasado hizo historia al conquistar su campeonato nacional, la Liga Europa, la Copa de Portugal y la Supercopa.
"No vinimos a verles jugar, sino a disputarles el título. Hicimos una temporada extraordinaria, nos ganamos el derecho a estar aquí", dijo Vítor Pereira, técnico del Porto.