La selección serbia de Javier Clemente se contentaría con puntuar en el encuentro con Portugal, tras perder el pasado sábado frente a Kazajistán, mientras que la selección portuguesa viajó a Belgrado con el único objetivo de ganar a Serbia, luego de golear 4-0 a Bélgica.
El encuentro es clave para Serbia tras la inesperada complicación en su camino a la Eurocopa 2008 que sufrió con la derrota en Kazajistán, el primer tropiezo de los serbios después de 17 encuentros de clasificación.