Los estudiantes y grupos sindicales reiteraron ayer la realización de "protestas combativas" contra el gobierno, las cuales podrían derivar en un paro nacional el viernes próximo.
Las autoridades, a su vez, pidieron mesura o de lo contrario advirtieron que aplicarán "todo el rigor de la ley", si hay disturbios.
Organizaciones estudiantiles y laborales opositoras convocaron a una "jornada de protesta" contra el presidente democristiano Jamil Mahuad, para que deje sin efecto sus medidas económicas que elevaron el costo de la vida en este país de 12 millones de habitantes.
"Vamos a llevar adelante protestas combativas, que hagan meditar el gierno que el pueblo se muere de hambre", afirmó Marcelo Rivera, presidente de la Federación de Estudiantes Secundarios.
"Las protestas son contra las medidas antipopulares y contra la corrupción", afirmó Fausto Dután, presidente del izquierdista Frente Unitario de Trabajadores, la mayor central laboral del país.
Las entidades sindicales anunciaron en principio efectuar el viernes un paro nacional, pero la medida encontró resistencia por algunos sectores laborales, que estiman que debe esperarse el resultado de las marchas y acciones callejeras antes de decidir sobre una huelga general.
Sin embargo, dirigentes radicalizados no descartaron la posibilidad de convertir la jornada del viernes en una paralización de las actividades nacionales.
Algunos líderes dijeron que la protesta fue convocada para el 5 de febrero en coincidencia con esa fecha de 1997, cuando marchas multitudinarias y un paro nacional causaron la expulsión del poder del presidente populista Abdalá Bucaram al cabo de convulsionados seis meses de gobierno, el mismo tiempo que Mahuad lleva ahora en el cargo.
Mahuad manifestó ayer que comprendía "la angustia de la gente" que quiere salir a protestar, pero pidió mesura en sus manifestaciones, afirmando que era inaceptable "que salga gente encapuchada y armada a disparar". Fue una alusión a muchachos que han disparado con pistolas en contra de la policía en las manifestaciones estudiantiles que se registran desde el siete de enero.
La protesta se efectuará durante la ausencia de Mahuad, quien viajó ayer a Venezuela y luego seguirá a Washington.
Si hay disturbios, "la fuerza pública los reprimirá con todo el rigor de la ley", advirtió el vicepresidente Gustavo Noboa.
El general Jorge Villarroel, comandante nacional de la policía, dijo que para mantener el orden, serán movilizados 12 mil policías, con instrucciones de evitar la utilización de sus armas de fuego sino "hacer uso de otros materiales, como bombas lacrimógenas".
El ministro de Educación, Vladimiro Alvarez, no descartó la posibilidad de suspender las clases en todas las escuelas y colegios el viernes, para contrarrestar las protestas.