Antes de iniciarse el camino al mundial, los conocedores daban por hecho la clasificación a la otra ronda de El Salvador y Jamaica, los cuales se estarían enfrentando a Panamá.
Pero nada está definido y hoy estas dos selecciones que en papel son las que deberían enfrentar a nuestro país, están en graves problemas.
El Salvador sólo pudo vencer en el choque de ida a Bermuda 2 goles por 1, marcador que no parece suficiente.
Mientras que Jamaica que estuvo en el mundial de Francia 98, empató a un tanto con la representación de Haití.
El único equipo de los destinados a enfrentar al cuadro istmeño que casi está en la otra fase es Estados Unidos.
Los estadounidenses, que poseen un equipo muy poderoso superaron en el primer cotejo a Granada 3 tantos por 0. Santa Lucía es un equipo que no está acostumbrado a jugar muchos partidos internacionales.
Jugando en su casa los isleños no son para nada un equipo dominante. Prueba de ello es que desde el 2002 han celebrado cuatro cotejos.
De ellos han ganado dos y han perdido igual número de encuentros, lo que demuestra su debilidad.
Panamá es el primer rival del área de Centroamérica que enfrentan. Todos sus cotejos internacionales han sido con equipos caribeños.
Semblanzas: Hace cierto tiempo hubo un referéndum, una consulta que se hizo, y su resultado fue negativo para su gobierno . ¿La sombra de ese resultado puede pesar en un eventual proyecto de reelección?
Vargas Lleras: No, en manera alguna. Desde ese entonces hasta hoy ha transcurrido cerca de un año, y los niveles de popularidad del presidente aun se mantienen. En el exterior nunca se comprendió bien el alcance de lo que se presentó como una derrota. Cerca de seis millones de colombianos salieron a votar favorablemente el referéndum. Tan solo cerca de 200 mil colombianos lo votaron negativamente. Colombia no tenía precedentes ni antecedentes en materia de participación sobre temas como lo es un referéndum. Teníamos una vieja tradición donde la gente sale a votar por personas, para elecciones concretas no sobre temas. Buena parte de esos temas eran además sumamente impopulares. Necesarios para el país, pero impopulares. Me refiero a asuntos como la congelación de las pensiones, la congelación de los salarios oficiales, la reducción del tamaño del congreso, todos, temas, repito, muy impopulares, que marginaron aun sector de la población de esa votación.
No quiero eso decir que ese sector de la población no acompañe la gestión del presidente Uribe, pero el referéndum tocaba intereses concretos, especialmente de la clase política, lo que implicó que toda esta se marginara de participar en esa votación. No obstante ante seis millones de votos en torno a una propuesta francamente impopular desde el punto de vista de muchos sectores, es un gran logro. ¿Por qué no se aprobó? Porque la Constitución exige que en procesos de referéndum participe un porcentaje mínimo de la población, para que el mismo tenga validez. A muchas de las preguntas contenidas en el referéndum le faltaron cerca de 15 o 20 mil votos, que no es, sin dudas, nada apreciable frente a esa convocatoria. Semblanzas: En la nueva fase de la gestión del Presidente Uribe qué rumbo le espera a las relaciones de Colombia con Estados Unidos? ¿Cómo están estas relaciones?
Vargas Lleras: En su mejor momento, como lo ha estado hace muchos años. Estados Unidos es nuestro principal socio comercial y no podría ser de otra manera. Ahora con los EEUU tenemos unas relaciones especiales. EEUU participa en lo que se denomina la implementación del Plan Colombia, que es un plan orientado a erradicar del territorio nacional la producción, el tráfico y el cultivo de droga. Naturalmente que nos apoyamos económicamente en los Estados Unidos para cumplir con este Plan. Además porque estamos persuadidos de que el combustible principal del conflicto de nuestro país son las drogas. Es el tráfico de drogas lo que financia a los grupos al margen de la ley. Es el incentivo principal de que esos grupos aun subsistan en nuestro país. El tráfico de drogas genera unos recursos que no de otra manera explicarían que aun esos grupos subsistan en el territorio nacional. Por supuesto que adicionalmente a eso Colombia considera que esos dineros ilícitos han permeado la sociedad, sus instituciones con todo el deterioro social y el costo que el país ha pagado por eso. En ese campo los Estados Unidos son un socio principal, como lo son nuestros países fronterizos en la tarea de controlar el espacio aéreo, fluvial, marítimo, a fin de lograr algún día, lo esperamos muy pronto, erradicar ese flagelo nacional.
Vargas Lleras: Yo si creo. Nosotros no renunciamos a una salida política negociada al actual conflicto, pero hemos llegado a la percepción de que esa salida tendrá lugar cuando refleje una correlación de fuerzas en el campo militar. Y cuando la guerrilla entienda que el camino de las armas no es el adecuado, ni es posible para acceder al poder político en Colombia. Y eso sólo se logrará cuando militarmente se sientan y se persuadan de que por la vía militar no van a lograr el acceso al poder. De suerte que en esta estrategia, la salida política no es una puerta cerrada siempre estará abierta, pero la presión de la opinión pública de la comunidad, y de las instituciones con esos grupos es sin vacilación, es decidida, es una estratégica, que nos conducirá -yo así lo creo- a una salida negociada al conflicto. ¿Cuándo? Cuando esos grupos entiendan que en Colombia estará un régimen que con toda decisión, sin vacilación alguna, organizando a la sociedad y fortaleciendo a sus instituciones ha tomado la decisión de derrotarlos, militar y políticamente. Semblanzas: ¿Está en ese camino la relación con el ELN?
Vargas Lleras: No, el ELN ha abierto un compás de espera. Se le ha pedido a México que facilite su territorio para iniciar unos diálogos. Pueda ser que resulten, yo aun soy temeroso de eso y lo soy porque yo aun tengo la impresión de que el Ejército de Liberación Nacional no se administra solo, está fuertemente influenciado por las FARC. Pero en fin eso demuestra que la salida siempre está abierta, bajo parámetros distintos a los que Usted pudo haber presenciado en el Caguán. Y esos parámetros no son otros que tener una agenda muy clara y definida, que no se tuvo en el pasado, un horizonte de tiempo claro. La negociación no es un fin es un instrumento y tiene que estar rodeada de unas garantías mínimas, en cuanto a la agenda que se va a negociar, al tiempo que se va a tomar y a los compromisos que se van a asumir, al igual que - y así lo esperamos- a la supervisión de algún organismo internacional que pueda verificar el cumplimiento de los acuerdos que se vayan logrando. De todo eso se careció en el proceso con las FARC en el Caguán. No había agenda, no había tiempo, no había compromisos, y naturalmente el proceso de negociación no se utilizó como un instrumento para lograr un fin, sino como un instrumento para la apología del delito, que fue lo que finalmente ocurrió. Semblanzas: ¿Y cuál es la situación con las Autodefensas?
Vargas Lleras: Las Autodefensas están avanzando en su proceso de desmovilización. Ya hay un grupo considerable de sus integrantes que se ha desmovilizado. Parece haber ocurrido un pequeño contratiempo con la situación de su líder máximo Carlos Castaño, cuyo paradero aun es incierto, pero esperamos que las conversaciones que continuaron después de ese episodio arrojen unos frutos, porque naturalmente en la medida en que una organización de esa naturaleza, con el número de hombres armados que hoy tienen en Colombia, se desmovilicen, eso también contribuye a que se faciliten las negociaciones con otros grupos.
Vargas Lleras: Debe fortalecerse un programa en esa materia. Con Ecuador lo hemos logrado, con el Perú también y yo tengo que reconocer que la actual presidenta ha colaborado enormemente en ese campo. Esperamos que esa política se fortalezca con el presidente Torrijos, y se concrete en unas acciones que salvaguarde la seguridad de la frontera tanto para Panamá como para Colombia, en todo lo relacionado con la presencia de grupos al margen de la ley y el tráfico de estupefaciente, de contrabando, de insumos, de armas y tantos asuntos que nos interesan en las relaciones bilaterales. E insisto, Colombia se siente agradecida con el Gobierno panameño, por las acciones tomadas en la actual administración y esperamos que esas acciones se fortalezcan sobresalientemente una vez el presidente Torrijos asuma el control del Gobierno.