El izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) distribuyó leche de soja contaminada con heces fecales entre los pobres de la capital mexicana, confirmó ayer la Secretaria de Salud de México.
Los análisis de los laboratorios del Ministerio de Salud concluyeron anoche que la leche que el PRD vendió en barrios populares hasta la semana pasada tenía restos de heces.
El Ministerio de Salud confiscó el 28 de enero la producción de la leche de soja de la empresa "Bety" y determinó su cierre temporal a raíz de que la Procuraduría General del Consumidor hizo públicas las alteraciones del lácteo.
Salud confirmó que el análisis de laboratorio detectó que la leche de soja marca "Bety" vendida por el PRD presenta contaminación por bacterias coleiformes -heces fecales- y un menor contenido de calcio al especificado en la etiqueta.
Las alteraciones del lácteo llevaron al Ministerio de Salud a ampliar anoche el embargo de la empresa para revisar sus líneas de producción a fin de determinar las sanciones y las medidas legales correspondientes.
El informe del Ministerio de Salud sobre el producto de soja confirmó los análisis que la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) realizó la semana pasada al denunciar que el producto que repartía el PRD estaba contaminado.
El informe de la PROFECO fue utilizado por el oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI), uno de cuyos ex dirigentes, Roberto Campa Cifrían, es el actual titular de este organismo, para acusar al PRD de ofrecer la leche con fines de propaganda política.
El PRD conquistó la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal en las elecciones de 1997, ganadas por Cuauhtémoc Cárdenas, y tiene una mayoría absoluta en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) por encima del PRI y el resto de la oposición.
El PRI, que en la capital mexicana es partido de oposición, acusó al PRD de utilizar viejas tácticas de clientelismo político para tratar de asegurarse votos por medio del reparto de la leche sin fijarse en la calidad del producto.
Según el PRI, el PRD vendía este producto de soja como si fuera leche de vaca sólo a las personas que aceptaban dar sus datos del censo electoral y a condición de la afiliación a esta fuerza política de izquierda.
La entrega de la leche de soja comenzó en septiembre del año pasado de acuerdo a un plan de abasto de cinco legisladores del PRD de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
Según este programa, los diputados del PRD buscaron a la empresa productora de dicha leche para pedirle que vendiera a través de sus organizaciones 800.000 litros de su producto en días alternos en las zonas más pobres de la capital mexicana.
Con este reparto de leche de soja, el PRD buscaba ocupar el espacio que dejó el gobierno mexicano al reducir su reparto a los pobres en 200.000 litros de leche por medio de la Comisión Nacional de Subsistencias Populares (CONASUPO).
La leche de soja era distribuida por grupos políticos afiliados al PRD a un precio de 25 centavos de dólar el litro y en bolsas que mostraban el logotipo del partido y los nombres de los legisladores de la Asamblea que promovían el proyecto.
El reparto de leche provocó también un conflicto interno en el seno del PRD, ya que varios dirigentes se opusieron a utilizar estas tácticas corporativistas para lograr simpatizantes.