Los circuitos 8-4 (Chepo, Balboa, Chimán y Taboga) y 9-3 (Santa Fe, Cañazas, San Francisco y Calobre ), dos de los más importantes bastiones políticos del Partido Revolucionario Democrático (PRD), quedaron en manos de la Alianza por el Cambio, tras décadas de control perredista.
Tomás Gabriel Altamirano "Fito" Duque, ex vicepresidente de la República, controló este circuito por más de tres décadas seguidas.
En los dos últimos períodos fue diputado suplente de su hijo Tomás Gabriel Altamirano Duque Mantovani (q.e.p.d.) y pretendía hacerlo una vez más, pero como principal.
Sin embargo, no pudo ante su eterno rival, el empresario Hernán Delgado, quien fue postulado por los cinco partidos de la alianza opositora.
Veraguas. Mientras, el circuito 9-3 que lidera Pedro Miguel González, ex vicepresidente de la Asamblea Nacional y tercer subsecretario del CEN del PRD, pasará a manos del comerciante Francisco Brea Clavel, quien fue respaldado por una coalición de partidos de oposición.
González, quien es hijo del difunto Gerardo González, uno de los fundadores del PRD y quien fue amigo del también desaparecido general Omar Torrijos, padre del actual presidente, llevaba 10 años como diputado del circuito 9-3.
Otra de las bajas sensibles fue la diputada por el circuito 8-5 (La Chorrera), Susana Richa de Torrijos, tía política del actual presidente Martín Torrijos.Richa de Torrijos no salió electa en esta ocasión a diferencia de su rival por el partido Cambio Democrático Aris De Icaza.
Piden renuncias. Tras estos resultados desfavorables, el analista político Edwin Cabrera consideró que en cualquier “país democrático y serio”, los miembros del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del partido perdedor hubieran renunciado en masa.
“La no renuncia de ninguno de los miembros del CEN del PRD denota lo mal que anda la clase política panameña”, sostuvo Cabrera.
El analista político agregó que en el PRD existe una crisis total que "arrastra hacia el desastre", lo que debe motivar a la actual dirigencia a realizar un análisis serio con miras a realizar cambios profundos.
El ex presidente, Ernesto Pérez Balladares, fue el primero en reaccionar ante esta derrota y pidió la renuncia de la cúpula actual del PRD.