La Cancillería chilena observa con preocupación el deterioro de la salud del general Augusto Pinochet, detenido en Londres desde hace más de ocho meses por un pedido de extradición de la justicia española, informó ayer el diario El Mercurio. El Gobierno del presidente Eduardo Frei, que intenta obtener la liberación de Pinochet por razones humanitarias, tiene antecedentes sobre el "ostensible declive anímico" del ex dictador de 83 aûos, agregó el rotativo, basado en fuentes que no identificó.
Pinochet, arrestado en la capital británica desde el 16 de octubre, enfrenta un juicio de extradición a España que se iniciará el 27 de septiembre próximo, por los crímenes atribuidos al régimen militar que encabezó en Chile entre 1973 y 1990.
La preocupación por el debilitamiento de su salud se acentuó el jueves, cuando fue llevado a una clínica londinense para someterse a exámenes cardíacos.
Fue ésta la cuarta vez que Pinochet recibe atención médica fuera de su lugar de reclusión en Londres, donde una semana antes de su arresto fue operado de una hernia lumbar.
Las razones humanitarias para liberarlo fueron presentadas por el presidente Frei al presidente del Gobierno español, José María Aznar, cuando ambos se reunieron el lunes pasado en Rio de Janeiro, durante la cumbre de gobernantes de Europa, América Latina y el Caribe.