Cuando en un año marcas un total de 40 goles --en 21 partidos-- es porque las cosas andan muy bien, y qué digo bien.
Sin embargo, a pesar de todo lo que se ha logrado no podemos montarnos en el metrobús de la euforia, pues nos puede costar caro.
En cambio, debemos tener los pies en el suelo y saber que, hasta el momento, no se ha ganado nada en especial. Sí han conseguido cosas importantes en este 2011, pero esto no quiere decir que se haya tocado el techo. Falta mucho por mejorar.
Debido a esto, debemos ser más exigentes el próximo año, pues un fallo a esas alturas sería letal.
Y sería letal, porque ya no vas a jugar ante Dominica. Ya los rivales de la Concacaf te respetan (de paso viene Estados Unidos el 25 de enero) y te jugarán de tú a tú.
Eso también es importante. No obstante, Julio Dely Valdés deberá tener las cosas bien claras mucho antes del primer duelo de la tercera ronda de las eliminatorias de Concacaf --rumbo al Mundial Brasil 2014-- ante Honduras, partido que se llevará a cabo el 8 de junio del 2012.
Los catrachos ya nos mandaron su mensaje, y qué mensaje: 2-0 ante Serbia, equipo europeo tosco, rápido y con buenos goleadores.
Suárez nos vio contra Costa Rica y ya maneja muchos detalles para intentar contrarrestarnos. Espero que la Fepafut se ponga las pilas y mande ojeadores a Honduras para saber a qué nos enfrentaremos. Porque, hoy por hoy, Honduras no es Costa Rica.
Con esto no quiero meterle presión a nadie. Pero hay que determinar ya el camino. Sí, el 2011 fue bonito, pero ya pasó. El futuro nos espera y todos queremos estar en el Mundial Brasil 2014.
Otra cosa, señor Dely, usted habla de que prensa, afición y selección deben ser uno solo. Bueno, olvide rencores y haga la paz con los que le critican.