La preselección nacional Sub-23 de Panamá, que se prepara para las eliminatorias olímpicas, venció ayer 2-1 al Atlético Nacional, en un partido disputado en la cancha de Albrook y que se caracterizó por el juego fuerte y duro de ambos conjuntos.
Bajo la influencia de un día soleado, los pupilos de Gary Stempel y el equipo de la policía protagonizaron un encuentro de muchas faltas y mala entrega del balón, que finalizó con la victoria de los seleccionados panameños.
A los 13 minutos, el volante Luis Alberto Blanco sorprendió al arquero Giorgi Aguilar con un soberbio disparo desde unos 30 metros.
Posteriormente, el delantero Wilson Zúñiga aprovechó un error garrafal del portero suplente, Daniel Escala, para igualar las acciones, a los 22".
Escala fue en búsqueda de un balón por elevación, pero en su intento resbaló y Zúñiga sacó provecho del descuido de los centrales para empatar el marcador.
"Escala estaba nervioso, pero en el segundo tiempo estuvo mucho mejor. Necesita más fogueo con la selección", aseguró tras el cotejo Gary Stempel, técnico del combinado panameño.
En la etapa de suplemento, Ricardo Paschal dio la victoria a Panamá, tras ejecutar una falta máxima que fue cometida sobre el atacante Anel Canales, a los 5".
"Necesitamos este tipo de juego. La Policía jugó muy duro", comentó al término del encuentro Stempel.
"Son juegos de prácticas importantes, para darle la oportunidad a jugadores como Daniel Escala y Manuel Torres, quien jugó su primer juego como volante de contención", aclaró.
Stempel reconoció que tras dominar los primeros 30 minutos, el equipo perdió la confianza en el complemento.
En cuanto a la extrema defensa, consideró que sus integrantes, Luis Moreno, Ubaldo Guardia, O"Neal Vergara y Mario Méndez, "son sólidos, trabajan bien y tienen buena presencia", a pesar de las condiciones de la cancha.
"En una mala cancha es difícil tocar la bola", admitió.