El vicecanciller paraguayo, Carlos Mateo Balmelli, entregó ayer el pedido de extradición del ex general Lino Oviedo para que sea juzgado en su país por el crimen del vicepresidente Luis María Argaña, y reiteró su pedido de que el ex militar sea trasladado a un lugar alejado de la ciudad de Buenos Aires.
Al informar sobre el hecho, Balmelli adelantó que su Gobierno presentará, cuando se cumplan los plazos legales, un segundo pedido de extradición relacionado con los asesinatos de manifestantes ocurridos en Asunción el 26 de marzo pasado, dos días después del "magnicidio", en el marco de las protestas populares por el asesinato de Argaña.
El funcionario paraguayo destacó la "receptividad" por parte de su par argentino, Andrés Cisneros, durante la entrevista que mantuvieron en la sede de la cancillería, reunión que continuará durante esta tarde para analizar temas bilateriales.
Por su lado, Cisneros aseguró que la cancillería argentina "se va a expedir muy rápidamente" sobre el pedido de extradición.
Señaló igualmente que Argentina "a partir de ahora tiene una herramienta para avanzar" en la resolución del asilo político que el gobierno argentino concedió a Oviedo el 29 de marzo.