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Presentarán denuncia ante Ministerio Público

“La ley obliga a la universidad a interponer una denuncia de la situación pública y notoria que aquí se dio y que pudo acabar con la vida del funcionario”.


Egbert Lewis (egbert.lewis@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Aunque se le han garantizado todos sus derechos a los estudiantes expulsados y suspendidos, tras comprobarse su participación en varias revueltas que tuvieron como campo de batalla la Universidad de Panamá y sus predios, esta vez parece que hay una determinación para que los actos vandálicos no queden en la impunidad.

Por ejemplo, la próxima semana se debe elaborar un informe para ver qué medidas se tomarán con los siete estudiantes identificados como responsables de la golpiza contra el camarógrafo Víctor Acosta, mientras que la situación de los que fueron suspendidos y expulsados por los incidentes del 25 de mayo, dos de los cuales se mantienen en huelga de hambre, depende del Consejo Académico que debe atender el recurso presentado en atención al debido proceso, sin que esto sea signo de debilidad.

Sobre estos y otros asuntos que mantienen a la UP en el ojo de la tormenta se refirió el Dr. Miguel Ángel Candanedo, secretario general, quien reconoce que la institución trata de normalizarse, a pesar de que en sus predios hay dos estudiantes que protagonizan una huelga de hambre que en nada contribuye a alimentar la imagen escuálida que tiene la UP ante los ciudadanos.

¿Cómo percibe el ambiente en la Universidad de Panamá tras sus reapertura?

El ambiente ha tendido a normalizarse. Evidentemente que hay una situación de tensión con relación a la huelga de hambre que mantienen dos de los estudiantes sancionados. Sin embargo, hay un interés de la gran mayoría de los profesores y estudiantes porque el semestre se desarrolle normalmente y podamos culminar.

¿En qué estado se encuentra la reconsideración presentada por los sancionados?

El Consejo Académico recibió los recursos de reconsideración de los estudiantes sancionados y seguramente, la próxima semana cuando se reúna estará dándole respuesta a los recursos, ya sea favorable o manteniendo las sanciones. Eso dependerá de asesoría legal que deberá determinar si hay méritos para acoger los recursos. Al mismo tiempo, la comisión de disciplina del consejo está atendiendo el caso del miércoles 30 cuando se dio el caso de un funcionario que fue agredido.

¿Es congruente que haya un recurso andando y que a la vez estén los estudiantes en huelga de hambre?

Yo no lo entiendo. Yo diría que es una medida un poco equivocada para presionar sobre el Consejo para que se resuelva favorablemente el recurso de reconsideración que impusieron. Sin embargo, yo pienso que no es la mejor medida, porque están poniendo su salud en juego y, por otra parte, yo creo que el Consejo debe sopesar debidamente las razones que llevaron a imponer la sanción y los posibles atenuantes que pueda tener a la hora de decidir.

¿Se ha dado algún acercamiento por parte de las autoridades para que desistan de la huelga?

De manera formal no, pero sí por ejemplo, cuando tomó posición del cargo como defensora de los estudiantes la profesora Anayansi Turner, ofreció sus servicios de mediación en caso de que la parte de los estudiantes como el Consejo Académico aceptaran esa mediación. Sabemos que otros sectores también se han acercado a las oficinas del rector planteando algunas alternativas, sin embargo, nosotros creemos que lo fundamental en esto es la preocupación que tienen los universitarios por la utilización de métodos de violencia en la universidad, lo cual es una cuestión de principios y nosotros, así como la mayoría de la población panameña, compartimos el espíritu combativo, lo que no podemos compartir es ese método que no es el adecuado con una circunstancia como esa que no le gana el apoyo de la sociedad. Por supuesto, lo que los estudiantes quieren es llamar la atención y convocar a la sociedad, pero eso no se logra de esa manera.

Hay sectores que opinan que esta situación es el producto de que estos grupos han ido creciendo al amparo de las propias autoridades de la Universidad.

La Universidad siempre ha mantenido un manejo ecuánime, de negociación, de no confrontación con los grupos, reconociendo el derecho que tienen los estudiantes a organizarse, a participar de la vida democrática de la universidad. Evidentemente que siempre, y lo podemos ver a lo largo de los años, la universidad ha sancionado el uso de este tipo de instrumentos artesanales, casi que armas podríamos decir, que son extremadamente peligrosas, incluso con acuerdos con los propios estudiantes se prohibió la utilización de pasamontañas y esas armas rudimentarias; se aprobó que el universitario dé la cara, y cuando tiene que protestar lo haga pacíficamente. Incluso, ahora algunos de los sancionados son reincidentes y en algún momento se levantaron esas sanciones como parte de la actitud de mantener una posición de diálogo con todos los sectores, pero eso no debe verse como una debilidad, sino precisamente para entender que por la naturaleza de la institución debe ser amplia, abierta y dispuesta al diálogo, pero no al punto de permitir que se entronice ningún tipo de anarquía.

En caso de que no prospere la reconsideración presentada por los estudiantes ante el Consejo Académico, ¿le cabe recurrir a otra instancia?

Por supuesto. Una vez se agote la vía gubernativa, ellos pueden recurrir a los tribunales de justicia como la Corte Suprema, como lo puede hacer todo ciudadano. Lo fundamental, a pesar de que la gente a veces quiera que esto se resuelva inmediatamente, es que hay que respetar los pasos y procedimientos del debido proceso y eso implica darles todas las garantías a los estudiantes para que puedan defenderse dentro del proceso, escucharlos, e igualmente dar los espacios necesarios para quienes quieran plantear fórmulas alternas de mediación.

Del lado de la administración también hubo un funcionario perjudicado, ¿en qué estado se encuentra?

En la grabación se identifican a ocho participantes directos de la agresión. De esos, siete han sido identificados claramente, y el otro todavía no se ha podido saber de quién se trata, aunque todos coinciden en que es estudiante. Se les citó, y como no hubo forma de entregarles la citación, se ha hecho vía edicto, cuyo plazo venció el jueves de esta semana. Hasta ese momento, solamente se había presentado uno de los estudiantes, de tal manera que, cumplido este periodo, la comisión deberá elaborar un informe que esperamos se presente la próxima semana.

¿Qué va a suceder con el señor Víctor Acosta que sigue afectado por los golpes que recibió?

El Consejo decidió que además de las sanciones que seguramente va aplicar la universidad y que por la gravedad de esa situación pensamos que van a ser sanciones ejemplares, además decidió, después de hacer las consultas a abogados de la institución como fuera de la universidad, que la ley obliga a la universidad a interponer una denuncia de la situación pública y notoria que aquí se dio y que pudo acabar con la vida del funcionario. De tal manera que, una vez culmine el proceso, hay un mandato del Consejo Académico para que el rector ponga en conocimiento del Ministerio Público de esta situación.

¿Existen evidencias de que hubo gente ajena a la universidad en todo este conflicto?

El día que originalmente se dieron los hechos, en el momento del enfrentamiento, los estudiantes abrieron el portón a la fuerza y penetró una cantidad crecida de más de cien estudiantes del Artes y Oficio, de otros colegios, e incluso personas que no tienen nada que hacer en la universidad.

¿Lo hicieron voluntariamente o en coordinación con los grupos estudiantiles?

No lo sabemos, pero el hecho es que cuando estaban aquí se suscitaron una serie de incidentes de robos, asaltos, irrespeto a las autoridades y situaciones de esas que ponen en grave peligro la seguridad y, además, conllevan destruir parte de patrimonio universitario.

¿Es cierto que estas acciones incidieron en la evaluación de los pares extranjeros?

No. La universidad estaba cerrada el día que le correspondía iniciar el proceso de evaluación y, evidentemente, no eran las condiciones para que tuviéramos la visita de los pares externos, de tal manera que el mismo rector solicitó la posibilidad de suspender en ese momento y programar para una próxima fecha.

A su juicio, ¿existe algún riesgo de que la UP no pase la evaluación?

Yo pienso que la universidad está debidamente preparada, incluso creo que está mejor que la mayor parte de las universidades del país. Por ejemplo, hay aspectos como la investigación, en los que la Universidad de Panamá le lleva una cancha a todas las otras universidades del país, así que nosotros pensamos que estamos preparados debidamente para el proceso de visita de los pares externos.

Esta semana se habló sobre el posible aumento del costo de la matrícula, ¿hasta qué punto se ha avanzado sobre esta iniciativa?

Debido a las situaciones que se dieron, que se detectó que algunos de los que participaron en los eventos tenían 10, 15 y 18 años de estar aquí, se estuvo discutiendo si es necesario normar eso en el estatuto universitario. Igualmente, el hecho de que hay estudiantes que hacen tres o cuatro carreras virtualmente gratis. Nosotros creemos en el hecho de que se le garantice virtualmente una primera carrera y después tendría la universidad que pensar en otra fórmula de cobro para quien haga la segunda o la tercera. Sin embargo, eso se quedó solamente en este momento en conversaciones e intercambio de ideas; no hay en este momento ninguna decisión al respecto.

¿Cómo hacer para que el país y los ciudadanos que se ven afectados por las acciones de los universitarios recobren el respeto por la institución?

Yo creo que en la medida en que haya un acuerdo entre los universitarios, que todos respetemos el hecho de que aquí no se pueden desarrollar esas actividades violentas, que garanticemos todos que en la universidad haya un debate permanente de los temas y problemas nacionales y que aquí puede venir todo el mundo, que los empresarios o las figuras gubernamentales no tengan ningún temor. Yo creo que si uno tiene los argumentos para defenderse y debatir no tiene porqué cerrarle la puerta a nadie.

El cierre antes lo hacía el Gobierno, ahora cada vez que hay problemas son ustedes las autoridades las que se apresuran a cerrar la universidad, ¿qué explicación tiene sobre este fenómeno?

Nosotros creemos que antes de que se suscite una situación en que vaya a justificarle al Gobierno violar la autonomía y cerrar la universidad, nosotros responsablemente, si hay una situación de ingobernabilidad, un momento de anarquía y que la vida y la seguridad de los universitarios está en peligro, responsablemente las autoridades tienen que tomar la decisión de cerrar hasta lograr las condiciones para poder funcionar adecuadamente.

cuanto a la acreditación

  • “Hay aspectos como la investigación, en los que la Universidad de Panamá le lleva una cancha a todas las otras universidades del país, así que nosotros pensamos que estamos preparados debidamente para el proceso de visita de los pares externos”.
  • Miguel A. Candanedo


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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