El presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, negó que se haya desatado una crisis en el Ejército de su país por
los nombramientos que está haciendo el mayor general Javier Carrión, quien el próximo día 21 asumirá la jefatura
de las Fuerzas Armadas.
En declaraciones hechas ayer en Malpaisillo, localidad del occidente de Nicaragua, Alemán dijo que los
nombramientos que ha hecho el futuro jefe del Ejército están sujetos a la ley militar.
"El Ejército es una institución que tiene derecho a hacer los cambios que estime convenientes y creo que el
nuevo jefe (el general Carrión) lo está haciendo de acuerdo con los estatutos y principios del Ejército", dijo
Alemán.
Según versiones de la prensa local, el general Roberto Calderón, actual jefe de logística que ha sido designado
por Carrión nuevo Inspector General del Ejército, ha amenazado con renunciar porque, según las fuentes, aspira a
ser jefe del Estado Mayor General del Ejército, pero Carrión ya nombró para ese cargo al actual jefe de la fuerza
naval, general Omar Hallesleven.
La prensa local también aseguró el pasado sábado que los superiores de Calderón le han cuestionado por su directa
o indirecta implicación en supuestos escándalos referidos a negocios personales y familiares.
Según la versión periodística, varios altos mandos militares se reunieron con Calderón el pasado día 27 para
expresarle la preocupación de la Comandancia General por unos escándalos financieros y judiciales en que se han
visto involucradas dos empresas constructoras que pertenecen al jefe de logística del Ejército y a su esposa.
Fuentes militares han confirmado que se celebró esa reunión pero que su objetivo fue notificar a Calderón su
designación como nuevo Inspector General del Ejército, cargo que depende de las misiones que le otorgue
discrecionalmente el jefe de las Fuerzas Armadas.
El general Carrión asumirá la jefatura de las Fuerzas Armadas el próximo día 21 de febrero, en que sucederá al
general Joaquín Cuadra Lacayo, quien pasará a las filas de retiro.