El presidente de la federación caribeña de Trinidad y Tobago, Arhur Robinson, deberá nombrar un primer ministro, y solucionar la crisis provocada por un empate surgido tras las elecciones del pasado lunes.
La crisis surgió cuando la opositora Alianza Nacional para la Reconstrucción perdió el único escaño por la menor de las dos islas de la federación, Tobago, y el oficialista Congreso Nacional Unido (CNU) quedó empatado a 18 escaños con el opositor Movimiento Popular Nacional (MPN), en el Parlamento nacional de 36 asientos.
El líder oficialista, el primer ministro Basdeo Panday, se reunió este fin de semana con el opositor, Patrick Manning, y el presidente de la nación, Arhur Robinson, y acordaron dejarle a éste la decisión de nombrar un nuevo jefe de Gobierno.