El presidente de Colombia, Andrés Pastrana, en lo que observadores interpretaron como un regaño al comandante del ejército, reclamó ayer a sus fuerzas armadas lealtad, sinceridad, confidencialidad y evitar deliberar.
En uno de sus discursos más enérgicos de los últimos meses ante los comandantes del Ejército, la Fuerza Aérea, la Marina y la Policía, Pastrana recordó que constitucionalmente, él es el comandante supremo de las fuerzas armadas.
Observadores y analistas aseguraron que la posición de Pastrana podría generar la salida del general Jorge Enrique Mora, comandante del Ejército, y causar una reestructuración en la cúpula de las fuerzas armadas.
Pero el gobierno no se pronunció sobre esa posibilidad, como tampoco lo hizo Mora, quien declinó hacer cualquier comentario sobre su eventual retiro.
"Como su comandante, espero ante todo la máxima lealtad con el país y con la democracia. El honor militar de las Fuerzas Armadas de Colombia contiene ante todo la obligación máxima de la lealtad con las políticas del Estado y con las directrices del presidente", aseguró Pastrana con seguridad y vehemencia.
El ejército de Colombia es el mayor receptor de una ayuda de Estados Unidos por 1,000 millones de dólares para combatir el narcotráfico en las selvas del sur.