El presidente de Rusia, Borís Yeltsin, cuya deteriorada salud ha desatado la carrera por la sucesión a un año medio de las elecciones, celebra hoy lunes su sexagésimo octavo cumpleaños en un sanatorio de las afueras de Moscú, donde se recupera de su última enfermedad, una úlcera gástrica.
El escenario de los festejos estrictamente familiares, por recomendación de los médicos, será el sanatorio Barvija, el mismo donde Yeltsin se recuperó de la operación de corazón que le practicaron en noviembre de 1996 y que cuenta con equipos médicos que nada tienen que envidiar a los de un hospital.
Yeltsin se trasladó ayer a Barvija después de que los doctores del Hospital Clínico Central de Moscú, donde fue ingresado de urgencia el 17 de enero, dictaminasen tras un reconocimiento endoscópico que el proceso de cicatrización de la úlcera se desarrolla normalmente.
Según el servicio de prensa del Kremlin, el presidente ruso permanecerá en el sanatorio un período de convalecencia, que podría prolongarse dos semanas en opinión de fuentes médicas anónimas citadas por la agencia oficial ITAR TASS.
Como ya es habitual, la nueva enfermedad de Yeltsin fue aprovechada por la oposición comunista para insistir en la demandas de su dimisión de la jefatura del Estado por incapacidad física.
Los comunistas insisten en la necesidad de aprobar un ley que permita aplicar el precepto constitucional que señala que el jefe del Estado "cesa en sus funciones en caso de incapacidad persistente".
El grueso historial médico de Yeltsin, consideran sus opositores, da bases suficientes para ello: en 1996 fue sometido a una operación de corazón para subsanar una deficiencia cardiaca que le provocó varios infartos y le tuvo al borde de la muerte.
Desde entonces, además de la úlcera, ha sufrido dos neumonías y varios resfriados, que han obligado a modificar en varias ocasiones su agenda internacional y a reducir sensiblemente sus jornadas de trabajo en su despacho del Kremlin.
Los recurrentes problemas de salud del Yeltsin han puesto en el tapete la cuestión de su sucesión al frente del Kremlin.