Sin lugar a dudas la inscripción de seis equinos para competir en el clásico Presidente de la República no es una buena noticia.
Era de suponerse que no iba haber carriles llenos, pero por la trascendencia de la carrera, la rica bolsa que hay en juego y el prestigio que representa estar en esa competencia, se esperaba una respuesta más efectiva por lo menos en términos cuantitativos.
No faltará quien argumente que es preferible calidad que cantidad, pero las ochenta ediciones anteriores del Presidente nos testimonian de que hubo un sinfín de caballos que entraron a la carrera con opciones limitadas y, si no ganaron, al menos hicieron un buen papel.
Un ejemplo reciente fue el ejemplar Viva Pancho, gran ganador en el 2000, que entró al Presidente sin conocer la victoria y fue justamente en esta carrera en donde acabó con la sequía de triunfos.
Sabemos que la situación no está para malgastar B/ 2,550.00, que es la totalidad de las dos cuotas para reservar una posición en el partidor automático, pero el hecho de que no sean muchos los que estén dispuestos a arriesgar, como lo suelen hacer los “turfman” de verdad, evidencia que los tiempos han cambiado.
De todos modos tendremos en acción a seis equinos de respetable calidad, por lo que el Presidente no dejará de ser una fiesta en la que debemos participar.