Presuntos miembros de un grupo guerrillero ecuatoriano fueron trasladados a Quito desde un cuartel militar en la selva amazónica, cerca del lugar donde fueron detenidos el sábado anterior.
Los presuntos miembros del autodenominado Fuerzas Armadas Revolucionarias del Ecuador, FARE, llegaron el jueves en helicóptero a Quito en medio de un estricto operativo de seguridad y fueron llevados a un recinto militar, al norte de la capital. Una mujer, que figura entre los detenidos, fue bajada en una camilla. No se explicaron las razones.
Según informes oficiales, el sábado pasado hubo un enfrentamiento cerca de la frontera ecuatoriano-colombiana en el que murieron dos presuntos guerrilleros, y fueron detenidos otros siete, que hasta su traslado a Quito fueron recluidos en un destacamento selvático, a 170 kilómetros al sureste de la capital.
El ejército señaló que los detenidos, uno de ellos colombiano y el resto ecuatorianos, admitieron ser parte del FARE. No se confirmó si existe un vínculo con las FARC colombianas; tampoco se precisó cuantos miembros formarían parte de la guerrilla.
De otro lado, el comandante del Ejército, Norton Narváez, manifestó que las Fuerzas Armadas de Ecuador no permitirán que "personas extrañas" alteren la paz en el país.
"Si hay presión en Colombia, ellos (los subversivos) van a tratar de ocupar nuestro territorio y nosotros tenemos que hacer la seguridad en nuestro país y no vamos a permitir que ninguna persona extraña atente contra la paz", apuntó Narváez.
Agregó que "las infiltraciones (de irregulares colombianos) no las vamos a poder prácticamente impedir, pero las estamos tratando de controlar".