Las elecciones generales en Venezuela, que estaban previstas para el 28 de mayo y que fueron suspendidas a última hora, podrían realizarse en la primera quincena de julio, dijeron ayer legisladores.
Técnicos que trabajan en la solución de las graves fallas técnicas y la falta de información a los electores que llevaron a suspender los comicios han dicho que corregir los problemas tomará unos tres meses.
Sin embargo, Luis Miquilena, residente de la Comisión Legislativa Nacional (CLN) --congreso provisional-- dijo que es un lapso muy largo para celebrar las elecciones, en las que los venezolanos escogerán desde presidente hasta concejales, a fin de adaptar los poderes públicos a una nueva Constitución aprobada en diciembre.
"En las primeras semanas de julio, nosotros podemos tener las elecciones. Es la meta que hemos establecido, la primera quincena de julio", dijo a periodistas antes de que la CLN juramentara una nueva directiva del Consejo Nacional Electoral (CNE).
La directiva anterior renunció luego de fuertes presiones de distintos sectores que la responsabilizaron de no corregir a tiempo las graves fallas que dificultaron la realización de las elecciones, las más complejas en la historia de Venezuela.
"Todos queremos que se hagan rápidamente las elecciones y estaremos pendientes y tratando de estimular la gestión del nuevo CNE para que (...) podamos saludar que tengamos una elecciones en la primera semana de julio", dijo Miquilena.
Señaló que una fecha definitiva podría ser fijada "en este misma semana (...) pero para hacerlo necesitamos tener la información cierta por parte de los organismos".
"Errar nuevamente sería gravísimo", agregó. En las elecciones, en las cuales el presidente Hugo Chávez es favorito a ser reelegido para un período fresco de seis años, están en juego 6.241 cargos para los cuales están postulados más de 36.000 candidatos.
Analistas políticos opinan que la postergación de los comicios afecta la imagen de Chávez y puede favorecer a Francisco Arias, su principal rival y compañero de armas en un fallido golpe de estado en 1992.
Representantes de la empresa española Indra, una de las responsables del proceso automatizado de votación, han dicho que las elecciones no pueden realizarse antes de agosto, a menos que sean separadas en dos fechas.
Miquilena dijo que "si para que sean juntas se necesitan tres meses, tendremos que hacerlas separadas".
El legislador, mentor político de Chávez, ha dicho que de hacerlas en dos partes, una primera sería la elección de presidente, gobernadores y legisladores, para que posteriormente se realicen las del resto de las autoridades estatales.