El partido que gobierna México negó ayer haber boicoteado una sesión del Senado en la que se definiría una ambiciosa reforma electoral para las elecciones generales del 2000.
"El Partido Revolucionario Institucional (PRI) no tiene, afortunadamente, nada de qué culparse", afirmó el senador oficialista Dionisio Prez.
Los dos principales partidos opositores acusaron a los senadores del PRI, que controlan por mayoría la cámara alta, de haber boicoteado el jueves una trascendental sesión en que se analizarían reformas electores aprobadas en abril por la de Diputados.
Pérez, también presidente de la comisión de Gobernación en el Senado, sostuvo que se carecía de materia legislativa para ser discutida durante el plenario del jueves.
"El dictamen de la reforma electoral ni siquiera se había aprobado en comisiones", apuntó el legislador del PRI, partido que gobierna en México desde 1929.
Las reformas, impulsadas por la mayoría conjunta de los partidos opositores en la cámara baja, buscan permitir el voto en las elecciones generales del 2000 de los mexicanos residentes en el extranjero.
Las enmiendas incluirían una serie de mecanismos para garantizar la transparencia y equidad en esas cruciales contiendas electorales.
La elección presidencial en México, prevista para el 2 de julio del 2000, y otra simultánea para renovar el Congreso, prometen ser las más reñidas que encare el PRI en sus 70 años de historia.
Un senador del derechista Partido Acción Nacional (PAN), la principal y más antigua fuerza política del país, dijo que el PRI se niega a aprobar la reforma ante el temor de que se revise el "sospechoso" origen de sus recursos de campaña.
"Yo creo que el narcotráfico se encuentra presente en las campañas del PRI", dijo el jueves a la prensa el jefe de los senadores del PAN, Gabriel Jiménez. El senador Pérez, del PRI, lamentó el viernes la "apasionada" declaración del senador del PAN y rechazó cualquier vinculación de las campañas del PRI con el narcotráfico.
El legislador oficialista dijo que la acusación carece pruebas y se basa en "insinuaciones" publicadas por la prensa.