Roberto Madrazo, precandidato oficialista a la Presidencia por el PRI, aseguró que su partido no regresará los donativos por 25 millones de dólares que afirma haber hecho el ex banquero Carlos Cabal, preso en Australia con es de extradición por un fraude de 700 millones de dólares. Madrazo, gobernador del estado de Tabasco del Partido Revolucionario Institucional (PRI, más de 70 años en el poder federal), argumenta en un análisis jurídico divulgado este jueves que es "inconstitucional" una reciente ley aprobada por la oposición en el Congreso, que ordena regresar dineros que provengan de fraudes financieros.
El documento, en el que Madrazo sostiene que la ley aprobada a finales del año pasado no puede aplicarse en forma retroactiva, aparece un día después de que Cabal insistió, en un carta, que negoció la ayuda con el presidente mexicano Ernesto Zedillo, en las oficinas del PRI, la tarde del 12 de enero de 1994.
Cabal afirma que primero entregó 15 millones de dólares al candidato Luis Donaldo Colosio, asesinado en marzo de 1994 y a quien sustituyó Zedillo. "Zedillo tenía conocimiento de la primera donación, nos reunimos y discutimos personalmente la segunda donación" por cinco millones, dijo Cabal quien añade que entregó cinco millones más a la campaña electoral de Madrazo.
La presidencia mexicana negó el domingo que Zedillo haya recibido financiamiento del ex banquero para su campaña presidencial de 1994 y sólo admitió un donativo por unos 300.000 dólares, hecho el 24 de mayo de ese año.
Legisladores de la oposición exigen que Zedillo comparezca ante la justicia federal y que el PRI devuelva los 25 millones de dólares, junto con otros ocho millones que habría recibido del ex director de la empresa Aeroméxico, Gerardo de Prevoisin, a quien Suiza aceptó extraditar el miércoles. Según la denuncia opositora, que ya fue rechazada por la autoridad electoral, empresas que recibían créditos sin garantías de los bancos Cremi y Unión, propiedad del banquero, daban el dinero a fideicomisos del PRI. Esos préstamos insolventes aparecieron después en los pasivos de un fondo bancario -que en marzo pasado ascendió a casi 78.000 millones de dólares- que el Gobierno creó para rescatar a la banca, luego de las quiebras que provocó la crisis económica de 1995.
Ayer jueves la Comisión Nacional Bancaria y de Valores aseguró que esos bancos no darán información sobre los fideicomisos a los legisladores argumentando el "secreto fiduciario".