El Chorrillo vive un antes y un después luego de la muerte de su atacante Javier De La Rosa, quien fue ultimado a tiros el pasado viernes.
Ayer, el conjunto amarillo -que viene de golear 4-0 nada más y nada menos que al último campeón del fútbol panameño, el Tauro- volvió al trabajo para preparar con todo su partido más importante del semestre y, quizás, el más prominente en toda la historia del club chorrillero: la gran final de este sábado ante el San Francisco, un rival rocoso y goleador.
¿Cómo era el ambiente en el Artes y Oficios? Una pertinaz lluvia bañó el césped sintético del Estadio Javier Cruz.
Lo primero que hicieron los jugadores fue rezar y darle unos minutos de silencio al desaparecido Javier De La Rosa, quien era un miembro importante del grupo, ya que siempre hacía chistes y ponía la alegría dentro del vestuario cuando la presión de los partidos estaba en máximo apogeo.
El antes y el después llegó, y Chorrillo -que el sábado tratará de desquitarse del San Francisco de La Chorrera, rival que le robó la oportunidad de ser campeón en el año 2008- trabajó, pero lo hizo con el corazón partido de llanto y dolor.
Por último, los jugadores prometieron que lo pondrán todo para regalarle el triunfo y el título a “Javi”, quien desde el cielo está esperando para marcar goles importantes. El Chorrillo va porque va.