Inglaterra tendrá que esperar para tomarse la revancha de la derrota frente a Estados Unidos en el único partido de un Mundial que les había enfrentado, hace 60 años, ya que el estreno del grupo C, ayer, terminó con el primer empate de la historia entre los dos equipos (1-1).
El partido respondió a las expectativas. No habían transcurrido ni cuatro minutos cuando, en un saque de banda, el balón llegó a Heskey en la frontal del área, cedió a Gerrard y el capitán encontró hueco, cruzando por bajo a la izquierda del guardameta Howard.
El juego estaba muy trabado, con el balón mucho tiempo en el aire y los marcajes muy estrechos, pero el gol desbarataba de raíz los planes defensivos de Bob Bradley.
En el m.19, Landon Donovan puso un balón en la cabeza de Altidore, que no acertó a rematar de lleno, pero inmediatamente después, en el área estadounidense, Aaron Lennon se quedó solo, algo escorado, ante el portero y no se atrevió a rematar directamente. Su centro fue despejado por la defensa.
Sin complejos ante unos rivales a los que conocen bien de la Premier inglesa, los norteamericanos empujaron de medio campo hacia arriba con gran aparato físico. Ahí se puso de manifiesto la disciplina táctica italiana de un Capello vociferante que defendió hasta con siete hombres.
El gran error
En el m.41, llegó la jugada de "zapping" televisivo. Dempsey lanzó desde fuera del área. Era un balón sin aparente dificultad para el portero, pero se le escapó de las manos a Green para alojarse en su portería. La cara del guardameta era un poema, igual que la de David Beckham, vestido de calle en el banquillo.
Había que volver a empezar. Tras el descanso, en el m.52 Heskey disparó contra el portero, sin nadie más por delante. Inglaterra llegaba arriba con más facilidad, pero su mejor hombre de ataque, Wayne Rooney, seguía sin aparecer.
Estados Unidos vivía de los centros de Donovan a la cabeza de los centrales, siempre peligrosos ante un Green inseguro bajo los palos que se redimió en el m.64 al despejar un disparo a bocajarro de Altidore, que penetró casi hasta el área chica por la izquierda.
Las ocasiones inglesas se sucedieron. Rooney agarró un disparo terrorífico que salió rozando el poste en el m.75, Heskey tiró desviado en buena posición, Lampard no pudo empalmar un pase de la muerte. El meta Howard tuvo mucho trabajo y todo lo hizo bien. Por primera vez en diez partidos, Inglaterra y Estados Unidos han firmado un empate. ¡Qué gran sorpresa!
Reacciones
Gerrard, capitán de la selección inglesa y autor del gol que adelantó a su equipo, ha salido en defensa de su guardameta: "ha sido una de esas jugadas extrañas que a veces ocurren. No creo que haya que criticar al portero, ha habido mucha gente que se ha quejado del balón, hace efectos extraños. Seguro que Rob aprende de esto y quizá en los próximos partidos haga paradas que nos ayuden a ganar partidos. Todos le apoyamos".
En cuanto al partido, el del Liverpool ha asegurado, en estas declaraciones a ITV1 que "ha sido muy difícil. En el primer partido lo más importante es no perder. Queríamos ganar, pero se nos escapó todo por un gol desafortunado. Ahora nuestro objetivo es cerrar la primera fase con siete puntos", agregó.