Deportes

Primeras brazadas hacia la GLORIA

El esfuerzo es la clave para Ginger Carrasco.


Llegar a la cima de cualquier disciplina deportiva, es uno de los grandes sueños de todo atleta.

Este es el caso de la nadadora herrerana Ginger Carrasco Frías, una niña de 12 años de edad, quien estudia en la Escuela General Tomás Herrera de la provincia de Herrera.

Además de ser una excelente nadadora en su categoría, también es una estudiante sobresaliente.

 

“Yo entreno todos los días para cumplir mi sueño de competir en unas olimpiadas y ganar una medalla”, dijo Ginger con una sonrisa indescriptible, mientras miraba algunas medallas de oro que cuelgan en diversos puntos de la sala de su casa, ganadas a su corta edad.

A pesar de este gran reto, ella prefiere mantener los pies sobre la tierra y trabajar con humildad todos los días.

Logros.
En el pasado Campeonato Centroamericano y del Caribe de Natación (CCCAN), que se realizó en Barquisimeto, Venezuela, Ginger obtuvo la medalla de bronce en los 50 metros mariposa de la categoría 11-12 años femenina, donde registró el tiempo 31.12 y luego participó en los Juegos Deportivo Escolares Centroamericanos a nivel primario, donde fue la atleta más destacada, después de ganar varias medallas de oro, en las modalidades de 100 metros libres, 50 metros Pecho y 50 metros Mariposa, entre otros.

 

En ese año, impuso un nuevo récord nacional en los 50 metros mariposa con tiempo de 36.19, superando a la que impuso Eileen Coparropa de 38.54.

Su trayectoria.
Su madre, Aracelis Frías, abrió las páginas de su vida personal para relatarnos algunas anécdotas y todo el camino recorrido por su pequeña sirena, antes de convertirse en una de las tritonas locales con más talento.

"A la edad de 6 años, yo la llevaba para que me acompañara a hacer algunas compras y siempre pasábamos frente a la piscina y yo le pregunté si quería aprender a nadar, me dijo que sí", sostuvo su madre.

 

En ese momento, la dejó en las manos del entrenador Emiliano Escudero, quien le enseñó a nadar, y tres meses después comenzó a cosechar triunfos.

Para esta pequeña herrerana, nada ha sido color de rosas, porque para poder entrenar tiene que pagar taxi todos los días, para trasladarse a la piscina de la provincia de los Santos, donde ella entrena. Sus padres no tienen los recursos suficientes, pero ella no pierde la esperanza de que en ese deporte pueda obtener grandes logros.

"Ella no cuenta con una beca, y necesitamos apoyo para que pueda cumplir su sueño”, dijo.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América