En sus venas corre sangre de una sola disciplina deportiva: las pesas.
Una fiebre ganadora que contagió desde muy pequeños a los primos Ariel y Juan Batista, dos atletas que se bañaron de bronce a lo grande, en los primeros Juegos Escolares Centroamericanos y del Caribe que se realizan en Salinas, Puerto Rico.
Tanto Ariel como Juan entregaron alma, vida y corazón en el campo de batalla con el objetivo de dejar el nombre de Panamá en alto, como muchas veces lo hizo su tío, el reconocido pesista istmeño Alexis Batista.
"En nuestra familia todos han practicado el deporte de las pesas. A nosotros desde muy pequeños nos gustó", dijo Ariel, ganador de tres medallas de bronce en la categoría de los 56 kilogramos (arranque, envión y total).
"Ésta es mi tercera experiencia internacional y estoy orgulloso de lo que he logrado en Puerto Rico", agregó.
Según Ariel, de 16 años, el año pasado conquistó la medalla de bronce en el Campeonato Sudamericano Juvenil que se realizó en Colombia, en la división de los 56 kilogramos.
“Mi otra competencia fue el pasado marzo en el Torneo Manuel Suárez In Memóriam, que se celebró en Cuba. Al final alcancé una sexta posición, también en los 56 kilogramos”, precisó.
De repente, Ariel hizo un alto en la entrevista. Luego de un silencio de tres segundos se llevó la mano al corazón para dedicarle sus tres medallas al ser que más ama en su vida.
“Estas medallas son para mi madre Digna Estrada Espinoza, quien siempre me ha apoyado en las buenas y en las malas. También se las dedico a Dios y a todo Panamá”, comentó.
“Estas medallas son como un sueño hecho realidad porque las he conquistado en mi primera competencia internacional”, declaró con mucho entusiasmo Juan, quien conquistó bronce en el arranque y en el total, en la categoría de los 62 kilogramos.
“La competencia no fue fácil porque tuve que fajarme con pesistas de Puerto Rico, México, Colombia y Venezuela, que presentan un nivel bien alto”, enfatizó.
Al igual que su primo, Juan le dedicó sus preseas de bronce al ser que le dio la vida.
“Por supuesto que estas medallas son para mi madre Tania Valdespino, al igual que para mi familia y para todo Panamá”, acotó. Otro que no cabía en el pellejo por la alegría era Idelfonso Lee, quien es el entrenador de las dos grandes promesas de Panamá en el deporte de las pesas. “Estos muchachos aman a Panamá porque con mucho esfuerzo se fajaron en Puerto Rico.