El Príncipe Carlos de Gales dijo ayer martes que los lazos anglo argentinos se remontan a los tiempos del Libertador General San Martín, a quien rindió homenaje en Buenos Aires, tras decir que su visita al país "es una modesta contribución" para reforzar la amistad.
En su primera participación protocolar al comienzo de una visita de tres días a Argentina, el heredero de la corona británica dijo que San Martín, héroe de la independencia de Argentina, Chile y Perú "conocía muy bien Gran Bretaña" y depositó una ofrenda floral en la céntrica plaza homónima. Mientras el Príncipe leyó su discurso en inglés, con traducción simultánea, el canciller argentino Guido Di Tella habló en lengua inglesa y española para destacar el carácter de "reconciliación" que tiene la visita real para los dos países que libraron la Guerra de Malvinas (1982).
Di Tella agregó que "en la tradición de nuestros estrechos vínculos y las vicisitudes de nuestras respectivas historias, hoy transcurridos casi dos siglos desde la gesta de San Martín, militares argentinos y británicos sirven nuevamente juntos con el móvil diario de paz en las fuerzas de las Naciones Unidas"
En sus primeras declaraciones, el príncipe de Gales resaltó la visita que el presidente Carlos Menem realizó en octubre pasado a Gran Bretaña, y consideró que esa presencia fue "un hito muy importante en este camino" de amistad entre ambos países. Así mismo, señaló que "en estos últimos años se reforzaron las relaciones en el campo cultural, político y deportivo" entre ambas naciones, enfrentadas hace 17 años cuando la dictadura del general Leopoldo Galtieri invadió las reclamadas islas Malvinas y fue derrotada por tropas británicas.
Durante el tributo a San Martín, realizado frente a su monumento ecuestre, el Príncipe resaltó que "en Gran Bretaña estamos encantados por la continuación de esta gran amistad que han reiniciado nuestros dos países".
El primogénito de la reina Isabel II de Inglaterra estuvo acompañado, también, por el vicejefe de Gobierno de Buenos Aires, Enrique Olivera, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Carlos Zabala, entre otras autoridades.
El Príncipe sostuvo que "consideramos que este país es un gran país, y realmente nos complace poder tener esta relación" y añadió que "realmente me alegro muchísimo al pensar en lo que voy a tener ocasión de ver de este país durante estos los días de mi estadía, y agradezco profundamente la calidez de su bienvenida".
El visitante arribó al país a las 09H45 locales (12H45 GMT) y en su agenda figuran una reunión con el presidente Menem, un discurso ante empresarios y recorridas por instituciones británicas, además de la participación en un partido de polo.
Vestido con un sobrio traje azul oscuro, una camisa celeste y corbata al tono, las palabras de Carlos fueron oídas en silencio desde atrás de los vallados por unas 200 personas reunidas en la Plaza San Martín.
La Policía Federal desplegó un severo dispositivo de seguridad en los sitios por los cuales pasaba el heredero y palpó de armas a los transeúntes en las calles aledañas.
En su mayoría, los asistentes a la ceremonia eran curiosos y turistas, en tanto que no se oyó ningún grito hostil ni de apoyo a Su Alteza Real.