Los Medias Rojas de Boston amagaron con boicotear su último juego de pretemporada en Florida, pero al final lo terminaron jugando tras resolver un conflicto sobre el pago de un estipendio a sus coaches para la serie inaugural de la campaña regular en Japón.
El juego contra los Azulejos de Toronto arrancó una hora tarde, luego que el equipo votó de manera unánime para no disputar la exhibición o viajar a Tokio.
Tomaron la decisión tras enterarse que los entrenadores y ayudantes no iban a recibir un pago de 40.000 dólares por el viaje. Los jugadores indicaron que creían que el pago formaba parte del acuerdo.
"Todos los involucrados con el viaje serán compensados de manera justa", señaló Rich Levin.