El juez federal Adolfo Bagnasco dictó ayer el procesamiento para siete de los ocho ex jefes militares que fueron detenidos por el secuestro de niños nacidos en cautiverio durante la dictadura.
La medida, que incluye la prisión preventiva, fue adoptada contra el ex jefe de la marina, Emilio Massera, el ex presidente Reynaldo Bignone y el ex jefe del ejército, general retirado Cristino Nicolaides.
También alcanza al ex jefe de inteligencia de la Escuela Mecánica de la Armaa (ESMA), Jorge ``Tigre"" Acosta, el vicealmirante retirado Antonio Vañek, el ex jefe de la marina, Rubén Franco, y el ex prefecto Héctor Febres.
En tanto, el juez dictó la ``falta de mérito"" para José Suppicich, el ex director de la ESMA, el centro clandestino de detención más conocido durante la dictadura que gobernó hasta 1983.
El ex presidente Jorge Videla ya está procesado desde junio por otros cargos por el juez federal Roberto Marquevich.
Todos los involucrados se encuentran bajo arresto domiciliario por tener más de 70 años de edad, y la medida del juez puede ser apelada ante la Cámara Federal de Apelaciones.
Bagnasco, por denuncia del grupo Abuelas de Plaza de Mayo, intenta probar la existencia de un ``plan sistemático"" para la apropiación ilegal de niños que nacieron mientras sus madres estaban encarceladas en centros clandestinos de detención. Se afirma que las madres fueron posteriormente asesinadas.