Víctor Alderete, ex funcionario muy allegado al anterior presidente Carlos Menem, no puede abandonar la Argentina por orden del juez que investiga una serie de irregularidades de que fue acusado y que podrían conducir a su detención.
La noche del lunes, Menem, a través de un portavoz, desmintió que hubiese gestionado asilo político para Alderete en Costa Rica, país que recientemente visitó.
El vicepresidente Carlos Alvarez declaró ayer a la prensa que la decisión el juez federal Adolfo Bagnasco, de prohibir la salida de Alderete, "está hablando de la posibilidad de que el ex funcionario sea detenido".
Fue acusado por el gobierno del presidente Fernando de la Rúa de haber formado parte de una "asociación ilícita" organizada para cometer toda suerte de irregularidades con los fondos del organismo gubernamental encargado de las prestaciones médicas a unos cuatro millones de jubilados y pensionados (PAMI), del cual Alderete era titular.
La ley penal denomina "asociación ilícita" a la formada por más de dos personas para cometer delitos. Su existencia es un serio agravante, ya que impide al acusado gozar del beneficio de la libertad bajo fianza.
Alvarez sostuvo ayer que la calificación de que efectivamente existió una asociación ilícita debe resolverla la justicia, "pero me parece que la orden del magistrado va en ese camino".
Agregó que "si el juez Bagnasco tomó esa determinación es porque, primero, intuye que hay muchos fundamentos en las causas presentadas en contra de Alderete, y, segundo, porque puede presumir que frente a una situación donde tenga que dar cuenta de estas causas, el ex funcionario podría salir del país".
Alderete entabló una estrecha amistad personal con Menem, con quien solía jugar al golf.