“ El Derecho Administrativo frente al fracaso del estado de bienestar, una propuesta jurídico-política para Panamá desde una ética ciudadana”, obra escrita por la doctora Julia Correa Ortiz, ha sido inspirada en el deseo de la autora de ver una patria engrandecida y fortalecida en sus estructuras institucionales, con esperanzas de un mejor futuro.
Aspira a obtener una mejor infraestructura pública, en servicios públicos más eficientes y transparencia en la administración pública. Para lograrlo, propone cambios, tanto en la forma y arquitectura del Estado, como en los métodos y técnicas de administración consideradas clásicas.
Después de realizar una minuciosa historia del Derecho Administrativo desde sus orígenes, su influencia española y luego la colombiana, examina a través de cuatro capítulos los elementos puntuales que llevan a un Estado a los cambios que se necesitan: Por ejemplo, la superación de la corrupción por la vía de la transparencia, la responsabilidad social en las empresas.
También se analiza a la sociedad civil en estado de bienestar, en donde todos pensamos que la salvación o la solución de los grandes problemas sociales iban a venir del mundo de la política y de su brazo ejecutor, la Administración Pública.
Sin embargo, lo que ha ido ocurriendo en los distintos países nos hace pensar que el mundo político es importante, pero que no debe ni cabe esperar soluciones desde esa instancia. Entonces, pasamos a dirigir la atención hacia la sociedad civil sobre la cual pesa una gran teorización, sobre su papel y nos encontramos con que la sociedad civil es la sociedad de las organizaciones y que la organización pragmática por excelencia es la empresa.
En cuanto a superar de la corrupción por la vía de la transparencia, la autora estima que se sigue viviendo en un Estado paternalista considerado como foco de problemas, los cuales se pretenden enfrentar para reestructurar, renovar y transformar la administración pública. Uno de los problemas, anota, es que efectivamente, los actos de corrupción son cometidos por entes o funcionarios de la administración pública, por lo que su erradicación ha sido motivo de análisis de las propias autoridades, reconociendo que su existencia es un obstáculo para el desarrollo, pues esta debe servir con objetividad a los intereses generales, actuando con imparcialidad y de acuerdo con los principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación, siempre dentro del sometimiento al derecho.
La corrupción en la administración pública dista mucho de ser un problema sencillo, tiene aspectos éticos, económicos, políticos e incluso jurídicos que la propician, que deban ser tomados en cuenta al momento de intentar eliminar sus consecuencias y evolucionar hacia niveles óptimos de transparencia.
El tema de la ética tiene un vínculo directo con la educación en valores, debemos estar interesados en promoverlas y transmitirla a las generaciones futuras, a fin de conducir a la sociedad a una situación moralmente pluralista, en la que se permita que los sujetos, sin distinción alguna, puedan construir una vida a través de proyectos comunes y encontrar las mejores soluciones a los desafíos que se enfrentan considerando que la justicia incluya una administración pública eficiente, eficaz y transparente. Esto significa más que ejercer el control sobre los órganos del Estado, participar significativamente en la toma de decisiones que estos realicen, pues de esta manera, los actos de corrupción y sus partícipes se verán frustrados.
A lo largo del libro, la autora plantea soluciones a través de una democracia deliberativa, la aplicación de un nuevo paradigma que fundamente cambios en la estructura del derecho administrativo panameño.
Se trata de un texto de profundas reflexiones, análisis y aportes a una discusión que no puede ser postergada en un país, cuyas ventajas y posibilidades de desarrollo están en alta estima, por lo que recomendamos su lectura.