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Prudencia


No hay que ser adivino para pronosticar que este año la celebración del Carnaval será diferente en todos los sentidos.

Solo hay que referirse a las noticias, polémicas y posturas que se observaron durante las semanas previas por parte de quienes tienen que ver con la organización de esta festividad, tanto en el interior del país como en la ciudad capital, para intuir lo que nos espera.

Definitivamente que las condiciones no son las mismas de hace unos años. El Carnaval ya no es una celebración para la familia y muchos menos una expresión de lo panameño. Son más los peligros a los que se expone la gente, pero está en cada uno de nosotros tratar de pasar la fiesta en paz, mediante una conducta juiciosa y evitando los excesos.

Quedan casi tres días para seguir la celebración, pero no olvidemos que el Miércoles de Ceniza terminará la farsa, y nuestra realidad social, política y económica nos saldrá al paso.

 

No vamos a solicitarles que se encierren ni que le den la espalda al jolgorio, pero sí es conveniente que tengan presente que seremos más útiles para nuestras familias y para la sociedad, si al final de esta fiesta seguimos de una sola pieza. Cuídense.

 

Comentan Colcha de Retazos

 

Don Egbert Lewis, qué hermosa y edificante oración - poema nos ha regalado Madelag bajo el título Pintor que Pintas Iglesias, el domingo pasado. Nos hace preguntar muchas cosas y a la vez las contesta. Es un fantástico llamado a la solidaridad e igualdad. Además, su forma de enfrentar el reto de experimentar con emociones, ideas y palabras, para llevarnos al convencimiento de apoyar a los seres que viven la tragedia haitiana en un poema, es simplemente encomiable. En la obra "Breve historia del saber" de Charles Van Doren, nos recuerda el autor que el romano Tito Lucrecio Caro en su poema De la naturaleza de las cosas, presenta un tratado filosófico en un texto de suprema belleza, y nos dice que a este filósofo se le recuerda por su humanidad y su convencimiento de que atraería a más gente con la belleza de su presentación que con la pura y dura enunciación de un argumento, y que proclamaba la vieja convicción de que para vivir plenamente, aunque sea de forma imperfecta, es mejor amar que odiar. El poema de Madelag es un brillante ejemplo de todo lo indicado, y su sola lectura nos obliga a recordar que debemos ser un un sólo mundo, no varios. Felicitaciones. Su amigo de siempre.

Alberto O. Cabredo

 

 

Estimado señor Lewis, solamente para decirle que he quedado sumamente conmovida con el escrito de MADELAG "Pintor que pintas iglesias". Muy cierto y conmovedor, sobre todo con lo que está sucediendo en estos momentos en el hermano Haití con los niños, en África y en el mundo entero. Felicito a Epasa por esta publicación y ojalá Dios quiera que estos pobres niños vivan un poquito mejor, cuando se reconstruya Haití, y también sea igual en el mundo entero.

Atentamente,

Gladys I. Altamiranda


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525823
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América