La primera jornada de los X Juegos Centroamericanos trajo consigo una oleada de medallas, y entre ellas, una dedicada a un pueblo donde el sufrimiento es el pan de cada día.
Se trata de la medalla de oro ganada por Germán Preciado en levantamiento de pesas en los 56 kilogramos.
Preciado conversó con 10 Deportivo sobre la experiencia, asegurando que era uno de sus sueños desde pequeño.
“Pude cumplir uno de mis sueños”, manifestó.
Con el corazón lleno de alegría aún, el atleta aseguró que el momento en que le entregaron la medalla de oro no lo cambiaría por nada, porque es el producto de mucho sacrificio.
“Es lo más lindo. No hay palabras para describirlo, con solo mirar la bandera se me hinchó el corazón”, señaló el atleta.
Agregó que luego de la prueba de envión no le quedó más que llorar.
“Era sueño de infancia, no es para menos. Es un sueño hecho realidad, escuchar las gloriosas notas de nuestro Himno Nacional fuera del país es un momento que quiebra al más fuerte”, mencionó.
Sobre cómo llegó al deporte de las pesas, el atleta señaló que comenzó desde los ocho años. “Aunque nadie lo crea, este deporte en mi pueblo, en San Ignacio de Tupile, es bien conocido. Ahí han nacido los mejores deportistas de la comarca, que han representado al país en varios eventos regionales”, dijo.
El atleta dio ejemplos de atletas que han salido de San Ignacio de Tupile y han destacado en las pesas.
“Ejemplos dignos son el difunto Guillermo Boyd, quien participó en los Juegos Olímpicos de México 68, y mi entrenador, el profesor Narciso Oran, medallista panamericano”, dijo.