Parece mentira que un golfista que tiene un reinado en el primer sitial del golf mundial esté a un paso de perder su trono luego de sufrir una lesión.
Se trata del golfista internacional estadounidense Tiger Woods, el cual está a un paso de ser el segundo mejor del mundo todo si su compatriota y actual segundo mejor del mundo, Phil Mickelson logra ganar el próximo torneo; en contraposición con Woods, quien debería quedar en ese torneo en el lugar 25.
Si eso llegará a suceder, Mickelson le quitaría el dominio a Woods, quien a estado por 540 semanas en el primer lugar del Ranking Mundial de la PGA.
Ahora la realidad es otra. Es difícil que un jugador como Woods se rinda fácilmente; pero también es bueno saber que tan bueno puede ser el “Tigre”, después de ser tumbado del primer lugar.
¿Aguantará Woods la presión de verse como un segundo lugar? ¿Será suficientemente fuerte Phil Mickelson para sumar una victoria en el siguiente torneo y destronar al gran rey del golf?
Amanecerá y veremos, lo que si puedo decir es que la distancia en el juego de más etiqueta del mundo entero está recortando la distancia de juego entre sus participantes; esa parte es buena pues aumenta la calidad en el deporte.
No quiero quitarle mérito a los grandes golpes de Woods, ni a su gran “swing”, ni a su fineza a la hora del “putt”, pero el golf carece de falta de emoción y todo eso están en el casi infinito reinado del Tiger Woods en la PGA.
Las cosas cambian, aires frescos y nuevos adversarios aparecen en el camino del “Tigre”. No sólo está Mickelson, también apuntan muy alto el colombiano Camilo Villegas, el español Sergio García y el indio Singh.
El golf se pone emocionante y recuerden que falta poco para el Masters de Augusta, en donde se puede decidir muchas, cosas. De seguro que la gente quiere a Woods por su elegancia dentro del campo. Pero se que muchos quieren cambios de aires para ver que sucede. ¿Seguirá rugiendo el tigre hambriento?