Decía José “Cheché” Hernández que las puertas en el fútbol siempre están abiertas, eso si, tanto para entrar, como para salir.
Hoy a Garcés se le abre una puerta, en una región dura y en la cual portarse acorde a sus costumbres es vital. Adaptarse allí no es fácil para ningún latino, por más santurrón o no que sea.
Nos queda esa duda sobre su adaptación. Pero ojalá todo sea acorde a su propio bien y el de su familia. La carreta se empuja para un sólo lado. Así es.