LOS motivos del interés cinematográfico por el boxeo tiene claras connotaciones dramáticas. Este deporte se identifica con barrios empobrecidos y gente marginal. Aquellos que se dedican a este deporte, no encuentran un reconocimiento global de sus logros.
Los campeones se convierten en figuras mediáticas, manipulados tanto por los grandes empresarios del boxeo como por los medios de comunicación, que intentan convertirlos en auténticas marionetas.
Pero, el boxeador, pieza fundamental para que todo funcione, es el más débil del engranaje. Su vida profesional es muy corta y los dramas familiares y sentimentales se suceden debido, en gran parte, al ambiente en el que viven. Por todo ello, es comprensible que la adaptación cinematográfica de este deporte sea tan rica y variada, y que predominen las películas dramáticas.
Rocky, es uno de los íconos cinematográficos más representativos del siglo XX, en esta disciplina.
Ninguno de los promotores de este personaje, llegó a imaginar que tenían ante sí a un hombre inmortal. La película "Rocky", protagonizada por Sylvester Stallone, se convirtió en un auténtico fenómeno de masas, al punto que se realizaron varias entregas de este personaje.
Entre los estrenos de los últimos años, encontramos ejemplos de películas, que únicamente se realizaron para cumplir un mero expediente de sus estrellas. Es el caso de "Hasta el Último Round", "Invicto", " Beautiful Boxer" y "Contra las Cuerdas ", entre otras.
Pero, sin duda, el fenómeno de esta temporada, y de los últimos años, lo ha provocado "Million Dollar Baby". Algunos ya hablan de ella como una obra maestra y es candidata a 7 Oscar.
Actualmente, se prepara una película sobre el mítico Mike Tyson, que será protagonizada por Jamie Foxx.
En la realidad, las grandes leyendas del cuadrilátero también han protagonizado unas vidas de película. Es por ello, por lo que resulta tan apropiado y lucrativo, llevar sus hazañas a la gran pantalla. Héroes reales en un mundo de ficción.