Los oncenos del Tauro FC y Atlético Nacional se volverán a enfrentar en una fecha aún por definir, de acuerdo a la resolución de la Comisión Disciplinaria de la Asociación Nacional Pro Fútbol (ANAPROF), que lleva la firma de su presidente, Víctor Castillo; su vicepresidente, Jorge Zúñiga; y su secretario, Herakles Pernett.
Después de casi 4 horas de deliberaciones, la Comisión Disciplinaria por medio de la resolución No. 2-2000 decidió "ordenar la celebración de un nuevo partido en la fecha que disponga la Junta Directiva de ANAPROF".
Linces y Toros disputaron el 5 de enero, bajo protesta, un partido del hexagonal final, con resultado favorable (1-0) a los tetracampeones, pero "no puede ser reconocido porque se realizó al margen del Reglamento de Competencia de ANAPROF".
Esa norma violada por los jugadores del Tauro FC se refiere al artículo 20 numeral 20-1 del Reglamento de Competencia del XII Torneo de Primera División 99-2.000, que "determina que al momento de presentar la planilla de juego, deberá ser acompañado del carnet de cada jugador. El que no presente su carnet, no podrá participar en dicho partido".
Amparado en esta disposición, el presidente del Club Atlético Nacional, Berardo García, presentó formal protesta y la Comisión Disciplinaria, con base al artículo 48 del Reglamento de Competencia, "dio traslado al Club denominado (Tauro FC) para que el mismo contestara dentro de los tres (3) días hábiles siguientes a la notificación, a fin de escuchar los descargos correspondientes".
El representante legal de los Toros de Pedregal lamentó la "falta de personería del representante del Club Atlético Nacional, y que el partido se celebró con autorización de parte del veedor".
Tras un "análisis profundo", la Comisión "consideró que el partido no debió celebrarse puesto que contravenía el numeral 20.1 del artículo 20 del Reglamento de Competencia, dado que el hecho de la autorización del veedor (Osvaldo Blackman) no legitima la celebración de este partido".
El veedor debió dictaminar la suspensión del partido, cuando los jugadores taurinos no presentaron los carnets, indica la resolución.
La Comisión resolvió "negar la pretensión sostenida por el Club Atlético Nacional" y "los reparos formulados por el Tauro FC".
Como fundamento de derecho, los tres abogados firmantes se basaron en el artículo 1, literal d, en concordancia con el artículo 5 del Reglamento Disciplinario de ANAPROF y el artículo 20 del Reglamento de Competencia.
CULPA DE BLACKMAN
Luego de la reunión de ayer, Castillo aseguró que "no fue culpa del Tauro ni del Atlético Nacional, sino del veedor que en forma antirreglamentaria ordenó la celebración del partido".
Adelantó que los clubes tienen "derecho a apelar ante la Junta Directiva de la ANAPROF", que actuará como Comisión de Apelación si se concreta la operación.
CONSULTAR PRIMERO
Clodomiro Bernal, dirigente de los Linces, señaló que consultará con la junta directiva del club para explicarle la situación y decidir si procederán con la apelación.
En caso de no concretar el recurso, el Atlético Nacional solicitaría realizar el encuentro el "próximo miércoles".
"Lastimosamente los jugadores no están concentrados y debemos pedir un tiempo para prepararnos".
Pareciera que el Tauro, de alguna forma, salió favorecido con la resolución de la Comisión.
"El Tauro saldrá a matar y el Atlético sólo a cumplir", valoró Ricardo Mock, representante del Panamá Viejo, que le disputa a los Toros el único cupo abierto a las semifinales.
Los Cangrejeros suman 6 puntos y el Tauro, con un partido menos, acumula 5 unidades, mientras que los Linces contabilizan 3 tantos, pero con una diferencia de goles desastrosa, -5.
De acuerdo a Mock, la única forma de estimular a los jugadores de la policía es "dándole algo de plata, pero no caigo en ese tipo de fraude".
En ese sentido, los jugadores linces saldrán a jugar "sin ningún interés".
"La sanción es una sola: puntos para el Atlético y sanción para el Tauro", dijo molesto.
ES LESIONABLE
Osvaldo Blackman, a quien la Comisión Disciplinaria acusa de autorizar el partido como veedor, aseguró ayer que la resolución lo "lesiona como persona, veedor y dirigente".
"Cuál es la posición del veedor", preguntó Blackman a Castillo tras la reunión, al tiempo que le recordó los "fundamentos básicos de la ANAPROF: mercadeo, patrocinadores y público".
Lamentó que "no me llamaron" para que declarara y la Comisión tuviera un marco de referencia más amplio.