Thomas Heim, directivo del Tauro F.C., quiso probar suerte con el pulpo Paul en el Acuarium Alemán, para ver si le decía quién ganaría el partido entre el Tauro y el Marathón (Honduras).
Heim está de viaje en Alemania y se llevó las banderas de ambos clubes.
Lastimosamente, Paul no salió.
Este cefalópodo saltó a la fama y se convirtió en una especie de mascota oficiosa del Mundial de Sudáfrica, debido a sus acertadas predicciones en los partidos más decisivos.
Fue tanta su popularidad que sus pronósticos de las rondas de semifinales, la lucha por el tercer puesto y la final se transmitieron en directo por cadenas de televisión de todo el planeta, incluida la CNN.