Los logros en la vida, si son arduos, más se disfrutan y si de paso, en el camino se supera una vieja rivalidad.
Un equipo diferente, pero dinámico, con un arquero que estrenó como los grandes.
En la última práctica en Panamá, el técnico argumentaba que él ha ganado campeonatos de visitante con un hombre de menos, y así lo hizo el jueves.
Tengo que reconocer que tenía mis dudas sobre la victoria, pero qué bueno que sea así como las películas de James Bond: nadar, nadar, alcanzar la orilla, dominar al malo, dar un salto mortal, desactivar la bomba en el último segundo y, de bono, quedarse con la más guapa.
¡Felicidades!