Aunque duela decirlo, muchas veces pareciera que una de las condiciones más difíciles del mundo es la de ser panameño.
Si se quiera un ejemplo perfecto de aquello de que "nadie es profeta en su tierra", Panamá es el lugar ideal.
Por ejemplo, tenemos a una de la mejores nadadoras de la región, o quizás del continente, como es el caso del Eileen Coparropa, y cuán difícil ha sido que las autoridades competentes le ofrezcan el respaldo debido.
Si a la hípica vamos, tenemos un personaje de calibre mundial, con cuya imagen se han editado infinidad de artículos periodísticos, reportajes, revistas, calendarios, entre otros documentos, que sería interminable enumerar, pero aquí en Panamá, donde nació ese hombre que a los 53 años que sigue actuando con la misma intensidad de hace 30 años, se hace difícil ofrecerle un homenaje con el nivel que su estatura deportiva merece.
Recién ayer miércoles Laffit Pincay Jr., ganó dos carreras en el hipódromo de Santa Anita para ubicarse a 101 ganadores para llegar a los 9 mil ganadores, que sería otra marca mundial; pero aquí aparentemente no está sucediendo nada.
Felizmente y gracias a las gestiones del Emilio Arosemena Paredes y la cooperación desinteresada de un grupo de gente y empresas entre los que están Equus Entertainment, que aportó 50% del costo del busto (B/.3.500.00), la Sociedad de Dueños de Caballos, APPUCAPA, la empresa Alessandría Exchange Corporation, la Unión de Preparadores, Carlos Eleta A. y el empresario Luis Salvador, se cristalizó la idea de erigir en las instalaciones del hipódromo un busto en honor a Pincay.
Fue necesario apelar a la buena voluntad de los que mencionamos arriba, que sabemos dieron esa colaboración de buena fe, aunque creemos que ese aporte, por cierto ínfimo, bien pudo obtenerse sin la necesidad de solicitar apoyo a segundos o terceros.
Ahora que lo está en "veremos" es el Festival Internacional de Estrellas Hípicas, programado para el 17 de septiembre, en el que se planea invitar a Pincay junto a otros jinetes de primera línea de Estados Unidos, para competir aquí y realizar simultáneamente la develación del busto.
Hasta el momento no se ha recibido el apoyo correspondiente para costear este festival que tiene un valor que oscila entre los 100 y los 130 mil balboas.
La empresa administradora del hipódromo dice que pondrá el premio (como si no fuera su obligación) y que cederá los ingresos de los boletos de entrada al comité organizador del evento.
El resto, que es prácticamente todo. hay que buscarlo en la calle. Sería una lástima que en Panamá no podamos realizar un acto con todo el colorido merecido a Laffit Alejandro Pincay Fernández, cuando durante un homenaje que se realizó poco después que impuso la marca mundial, el presidente del país más importante del mundo, Bill Clinton, le dedicó 8 minutos mediante un video en el cual felicitó al panameño y resaltó sus virtudes de ciudadano y atleta.
Pero aquí en su patria hay que mendigar para darle lo justamente se merece. ¡Que difícil es ser panameño!...