Números
- 4 años cumple, este 2014, la Liga de Baloncesto de Invierno de estar realizándose.
El organizador de la Liga de Baloncesto de Invierno (LBI), Gustavo Waith, y su grupo independiente creen que el futuro del baloncesto en Panamá pasa por involucrar más a la juventud con este deporte.
Waith dice que no pretenden entablar conflictos contra quienes se pelean por presidir la Fepaba, sino que quieren aportar “soluciones” y asegura que por su mente no pasa involucrarse en la política. Sostiene que lo que busca es que no se pierda el baloncesto, ya que, a su criterio, hay personas que aún creen en el desarrollo de esta disciplina.
¿Cuál es el propósito de la LBI?
Bueno, lo que buscamos es que el baloncesto no se pierda e involucrar a más jóvenes. Y bueno, para este año es que queremos extendernos al distrito de San Miguelito, ya que solo nos enfocamos durante este tiempo en Betania (gimnasio Yuyín Luzcando).
¿Cómo lograr el apoyo de patrocinadores?
Como trabajo con entidades bancarias, ellos han confiado en mi credibilidad y me brindan su apoyo porque saben que lo que voy a hacer es algo correcto. Ellos saben que yo no voy a estar con el juega vivo.
¿Tiene aspiraciones de presidir la Federación Panameña de Baloncesto?
La verdad, la presidencia de la federación no es mi objetivo en este momento, ya que pienso que las federaciones tienen mucho que ver con la política, lo que quiero enfocarme es en la parte social y promover el baloncesto en Panamá y que los niños tengan esa oportunidad.
¿Tiene algún tipo de reconocimiento el grupo al que pertenece?
Estamos buscando el reconocimiento de las entidades deportivas que rigen el baloncesto.
¿Qué hay que hacer para revivir el básquet?
Creo que hace falta credibilidad, caras nuevas, porque muchas veces llegan personas a perpetuarse (en las federaciones). Hace falta relevo generacional.
¿Buscará después algún cargo político, como otros dirigentes?
Yo no tengo esas aspiraciones. Yo creo que (la credibilidad) se ha perdido precisamente por eso, porque hay quienes se involucran para dar un salto político. Eso sí, creo que la política no debe inmiscuirse en los asuntos del deporte, pero sí ayudarlo a surgir.