En las eliminatorias rumbo al Mundial Alemania 2006, la selección de Panamá que entrenaba el colombiano José "Cheché" Hernández, cerró su primera participación en la hexagonal "jugando de visitante" ante Costa Rica en el Rommel Fernández, y hoy los dirigidos por Hernán "El Bolillo" Gómez deben evitar que ese escenario se repita.
Hoy, más que nunca, la selección de Panamá está obligada a un resultado histórico para no tener que preocuparse por lo que ocurra mañana en San José, donde Costa Rica y Honduras van a entrar al campo sabiendo el resultado de la Roja ante Estados Unidos.
Por un lado, los ticos intentarán sellar su boleto al Mundial en Rusia y la H tratará de no morir antes de que se jueguen los últimos minutos de este clasificatorio, tomando en consideración los matices que presenta ese partido, el regreso de Jorge Luis Pinto a la que fuera su casa y de donde salió peleado con algunos dirigentes.
¿Qué le conviene a Panamá?
A la selección de "El Bolillo" Gómez le conviene que Honduras pierda ante Costa Rica, para que cuando los ticos lleguen al Rommel Fernández no tengan la presión de lograr su boleto al mundial.
Esto no quiere decir que vamos a ver una selección tica timorata ante Panamá; los suplentes, si es que Óscar Ramírez decide hacer variantes, querrán convencer a su técnico de que están para ser titulares.
También conviene que Honduras reciba al siempre presionado México con la preocupación de tener que ganarle al mejor equipo de la zona.
A la Roja le conviene dar una patada a la historia, que no miente cuando dice que acumula cinco derrotas ante los gringos, quienes han pasado penurias en este hexagonal.
No nos llamemos a engaños, Estados Unidos ahora con esta herida sangrante es un rival más complicado porque llega el momento en el que se despierta el ADN competitivo de sus jugadores. Ellos no presumen de toque o posesión del balón, de hecho, el equipo de Bruce Arena es simple y directo en su juego, y ojalá que hoy sigan sin afinar la puntería.