Deportes

Qué hacer y qué no hacer

Considero que sí deben haber carreras para nacionales exclusivamente ...¡Pero no exageren!


Qué hacer y qué no hacer. ¿ Renegociar el contrato que tiene el Hipódromo con los propietarios? ¡NO! Esto debilitaría las acciones que puede tomar el hipódromo para mantenerse a flote hasta superar la crisis que atraviesa. Los hípicos somos pocos; son más los que se alejan que los que se nos unen. Debemos estimular al público a que asista a las carreras; debemos crear superestrellas de nuestros jinetes, de dónde son, desde cuándo son jinetes, dónde han actuado, qué han logrado, entrevistarlos, conocer sus familias, etc. Lo mismo de nuestros mejores caballos; sus récords, su pedigree, dónde están ahora, qué hacen y qué hicieron. Ejemplo: Moon Trip (¿lo recuerdan?) Quién fue, qué hizo, dónde lo hizo, fue a la cría, qué dio etc. Lo mismo que de Hechizado, para darles otro ejemplo. Nuestro hípico es el mismo ahora que el de hace 40 años. Todos recuerdan estas grandes estrellas. Fueron sus héroes, saber más sobre ellos es nuestro trabajo, nuestra obligación. La información está allí, fácil de recabar, si no, sólo pregunten.
Si aceptamos que son más los hípicos que desaparecen por una razón u otra a los que se nos unen, nuestra labor es clara. Debemos atraer más público. Pero no con murgas y bebidas que lo único que logran es distraer a nuestros apostadores. Debemos hacerlo por medio de la prensa, la televisión, el programa oficial. Dar clínicas de cómo apostar, cómo dictar una jugada y explicar de dónde y cómo sale un dividendo. No estamos en contra de las actividades que traigan alegría al hipódromo, más bien no creemos que así logremos nuevos hípicos.
No podemos seguir teniendo una dualidad en la programación de carreras. A pesar de tener pocos caballos, programamos carreras tanto para nacionales como para importados. Es allí donde radica uno de nuestros más graves problemas. Las carreras resultan ser pobres, de ningún interés para los apostadores y repetitivas, los mismos caballos todas las semanas enfrentándose nuevamente. Otros países han tomado medidas similares y gozan de una hípica mediocre. En cambio en Estados Unidos puede ir a correr el que quiera, y se aceptan jinetes de todas partes del mundo, el estímulo a la superación. Corren los mejores caballos del mundo, no importa de dónde vengan.
Montan los mejores jinetes del mundo sin restricciones de ninguna clase y ante ese espectáculo el público apostador responde de igual forma. Sabía usted que un caballo panameño puede correr en el Kentucky Derby - pero un caballo de Kentucky no puede correr en nuestro derby y en las carreras donde sí puede correr es castigado en el peso. Considero que sí deben haber carreras para nacionales exclusivamente y que estas ayuden a seleccionar a nuestros representantes en eventos internacionales. ¡Pero no exageren!
Observamos cómo asocian la hípica muchos de los panameños que no la han experimentado: con hediondez, moscas, mosquitos, escándalo, etc. No pretendo indicar dónde debe ubicarse un nuevo hipódromo, pero sí puedo decirles que algunos lo quieren lo más lejos posible. Para aquéllos que no han tenido la suerte de conocer algunos de los más destacados hipódromos de nuestros tiempos, tales como Palermo en Argentina, el Club Hípico de Santiago y el Hipódromo Chile en Chile, el Gavea y Ciudad Jardín en Río de Janeiro y Sao Paulo en Brasil, el Monterrico en Lima, Perú y muchos más, no saben que éstos están ubicados en el centro de la ciudad y hasta parece que los caballos corrieran entre los edificios que están alrededor del hipódromo.
Muchos albergan más de 2,000 caballos y asisten miles de miles de fanáticos a presenciar las carreras y nadie se queja ni se ha quejado. El ruido ocasional que puede escucharse en un hipódromo es aquel provocado por un final ajustado y es igual al producido por un buen gol en fútbol o un gran batazo en béisbol.
222Quién quita que más de un turista, conocedor o no de hípica, pueda disfrutar de una alternativa no contemplada hasta este momento y visite las instalaciones del hipódromo.
En forma sistemática y eficiente se recoge de todos los establos el guano producido por los caballos el cual es quemado y procesado y luego usted termina comprándolo como abono para sus plantas o jardín en un supermercado o estación de gasolina. Por ultimo, los insectos: se lucha diariamente por su extinción, pero de que los hay, los hay. Lo que sí es interesante es que los insectos (moscas y mosquitos) en un hipódromo no se separan a más de 100 pies de los establos. Hipotéticamente, la mosca que usted vea, digamos en Las Pencas, no conoce el hipódromo y la mosca que está en el hipódromo no conoce y no tiene la menor intención de conocer Las Pencas.
Un buen hipódromo, además de ofrecer eventos nocturnos bien iluminados, cuenta con una buena cocina y fabulosos comedores con vista a la pista de carreras que dan oportunidad de presenciar un tremendo espectáculo. Quién quita que más de un turista, conocedor o no de hípica, pueda disfrutar de una alternativa no contemplada hasta este momento.
Recuerden que Panamá es internacionalmente reconocido como la "cuna de los mejores jinetes del mundo". Más de 100 jinetes panameños actúan y se destacan en Estados Unidos y muchos otros países. Y además, estamos hablando del "DEPORTE DE LOS REYES".
En conclusión: Si los administradores del Hipódromo, los preparadores, los dueños de caballos, los hípicos y todos los que de una u otra manera tenemos interés en que subsista el "deporte de los reyes" en Panamá, debemos estar dispuestos a poner nuestro granito de arena, haciendo sacrificios y concesiones y dejando a un lado nuestros propios intereses, para así encaminar a esta gran industria que contribuye al sustento de miles de panameños al nivel que se merece.


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99605
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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