Con la intensión de demostrar que no es solo un super atleta de casi dos metros de extensión, el jugador estrella de los Oklahoma City Thunder, Kevin Durant, se presentó en una escuela sin previo aviso, para sorpresa de los niños, que no lo podían creer.
"KD" llegó de la nada al colegio de Positive Tomorrow's, un proyecto humanitario para la escolaricación de niños de familias ‘sin techo’.
Al notar la irrupción de Durant en varios salones de clase, los pequeños no aguantaron el impulso y reaccionaron de formas muy graciosas, todo producto de la emosión del momento.
Positive Tomorrow's es una iniciativa a la que el alero estelar de su equipo y miembro indiscutido de la selección de baloncesto de los Estados Unidos ha estado involucrado en los últimos tres años, está vez donó cerca de 35 mil dólares, que esta vez servirá para construir una nueva cocina y proporcionar alimentos durante un tiempo a estos niños de familias desfavorecidas.